UNA ALIANZA INCONDICIONAL CON EL IMPERIO

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Escribe: Carlos Raimundi (*)

La Argentina no tiene un gobierno, la Argentina está bajo un plan de negocios privados que buscan saciar los intereses financieros como ya lo había hecho el macrismo. El saqueo de nuestros recursos estratégicos naturales y el control de la economía bajo los grandes monopolios y fondos de inversión transnacionales requieren tomar una serie de recaudos, construir una estrategia de control, inclusive militar, del imperio. Por eso se encadena el control de la red troncal del río Paraná por donde ingresan y egresan el grueso de nuestras importaciones y exportaciones, ya lo había hecho Paraguay en acuerdo militar con los Estados Unidos; y la presencia de fuerzas militares en apoyo de la Fuerzas de Seguridad en Rosario, para garantizar el control de la zona. Esto está corroborado por el reporte que hizo la jefa del Comando Sur de los Estados Unidos, Laura Richardson, en el Senado de su país, y ahora coronado por la visita de William Burns, el jefe de la CIA, que es quien maneja la inteligencia internacional de los Estados Unidos y controla y supervisa los bombardeos, las invasiones, los despliegues de las bases militares.

Burns, jefe de la CIA, junto al embajador de EEUU en la Argentina.

Hay una combinación con la complacencia que mostró la Canciller Mondino con el Canciller británico, David Cameron, sin tocar el tema Malvinas. El tema más sensible de nuestra relación con el Reino Unido y sin embargo fue ignorado, ¿por qué? Porque hay una alianza con la OTAN, que es la que está dando la guerra en Europa y esta alianza con el país que está respaldando que impide que Naciones Unidas declare que hay crímenes de guerra en Gaza. Es decir, una alianza incondicional con el imperio que además necesita acciones internas.

Por eso el ministro de Defensa Petri se reúne con los familiares y simpatiza tanto junto con la vicepresidenta Villarruel, con los familiares de quienes están condenados por crímenes de lesa humanidad. El negacionismo de esos crímenes. La palabra presidencial que siempre amenaza, con quien no se puede disentir una sílaba que ya está insultando, agraviando, ofendiendo, todo eso genera un clima de violencia social, de violencia institucional, de violencia paramilitar que después desemboca en un atentado, una amenaza como la que sufrió una integrante de H.I.J.O.S.. Desde esa generación de violencia desde las máximas autoridades, esta alianza con quienes perpetraron el terrorismo de Estado y el control militar del imperio se arma el control, de allí a la represión y al totalitarismo hay un paso ¿Para qué? Para garantizar este plan de negocios.

(*) Ex embajador argentino ante la OEA.

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