#Literatura

"Sus brazos, entrelazados, cimentaban una distancia planetaria envuelta en la intimidad de la protección. El viento lastimaba con sus lenguas los pedazos de piel que no habían sido cubiertos, inscribiendo en los cuerpos la bravura de sus palabras. La debilidad del aprendiz termina cuando entiende cuánto le falta aprender"

Presentación del libro “La Mentira”, de Nicolás Igolnikov

Texto:


“La Mentira” es un relato ciego que comienza con la salida de dos personas desde la ciudad hacia el desierto. La narración, polifónica, transcurre en ambientes hostiles y ajenos, envueltos en una suerte de privacidad o, si se quiere, intimidad. Se conjugan vínculos, sentimientos y sucesos ubicados no claramente entre lo verídico y lo fantástico: maternidad, soledad y recuerdo son cuestiones que interpelan desde el relato.

“Bastaron sólo sesenta minutos de caminata para que su hogar quedara en el recuerdo. El ambiente se abría y las nubes pasaban por él con la lentitud de un pincel.
El tiempo del primer día logró ser ignorado. El resto, enorme, acompañó a su verdadera velocidad y persistencia, con la longitud marginal que sólo conocen árabes y judíos.
(…)
El sol daba perpendicularmente sobre sus hombros, quemando la piel curtida por el viento. Las dunas se miraban imperturbables ante la infinitud horizontal del tiempo. A través de ellas la arena y el cuerpo eran exclusivamente calor.
El sudor caía impotente. Sobre sus pies tenía el filo de las guillotinas.
(…)
Esa fue la única mañana que desperté antes que ella. La dejé descansar hasta que tuve dispuestas todas las cosas para a seguir viaje. Me acerqué e intenté despertarla. Envuelta sobre sí misma parecía aferrarse al sueño como a una madre moribunda.
(…)
Sus brazos, entrelazados, cimentaban una distancia planetaria envuelta en la intimidad de la protección. El viento lastimaba con sus lenguas los pedazos de piel que no habían sido cubiertos, inscribiendo en los cuerpos la bravura de sus palabras. La debilidad del aprendiz termina cuando entiende cuánto le falta aprender. (…)
El tránsito ya no era a través de la piedra, la búsqueda no estaba detrás del horizonte, el objetivo no era material: todo el avance era contra un muro infranqueable. A la materialización se agregó el tiempo, segunda cáscara del inmenso rival que los rodeaba: contra el cuerpo, similar al viento pero ya no como tal, trabajaba sobre la piel una herida grave como el cincel contra la piedra. El desierto dejó de parecerse a algo que se pudiera describir.”

Nicolás Igolnikov es un escritor nacido el 5 de enero de 1997. Asistente a talleres literarios por Yamil Dora, Yanina Audisio y Marta Loiácono. Organizador del ciclo “Incógnito” de danza/teatro & literatura, coorganizador del “M.I.L.A.” de arte independiente (ambos en Espacio Cultural Dinamo) y el “Metáfora” de cine y literatura (en el Club Cultural Matienzo). Ha publicado dos libros (“Las Cosas Pasan” –edición propia- y “El Nombre que Falta – y algo de Pólvora-“ –Editorial Ex Nihilo – Baja Literatura- ambos en 2016).

La novela será presentada el día 17 de noviembre de 2017 en el Bar Cultural “Gorlami” (Balcarce 971, San Telmo, C.A.B.A.) a las 20:30hs. La publicación está a cargo de la editorial “Ex Nihilo – Baja Literatura”.

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