¿Dónde está Santiago Maldonado?

A 39 días de la desaparición forzada de Santiago Maldonado, desde Revista Hamartia, una reflexión sobre el rol del estado y de la prensa hegemónica acerca del encubrimiento y el perverso tratamiento al tema.

Los Miserables

Texto:


En una obra de Victor Hugo, un filósofo dice que la miseria es por los hombres miserable. Parece que es una época que esto abunda.

Resulta que pasaron casi 40 días desde que desapareció Santiago Maldonado y tanto los organismos de DDHH, su familia y miembros de la comunidad Cushamen desde ese 1 de agosto reclaman que se investige la actuación de la Gendarmería y su abusiva represión sobre la Ruta 40. Allí vimos la actuación de los miserables que nos gobiernan, y también de los que nos “informan”.

La primer escena es “no esta desaparecido ni nada, debe estar drogado por algún lugar de la Patagonia”. Un argumento remanido y muy usado durante los años donde se pretendía lavar a la dictadura cívico militar, un parangón con eso de “andan por Europa”.

La segunda escena podríamos caracterizarla de payasesca, si me permiten ponerle un tono de gracia a esta grave situación. La protagonista, Patricia Bullrich, intentando dar explicaciones sin sentido y contradiciendo todo lo que su jefe de gabinete había declarado por una radio patogónica. Es tan lamentable su posición que tuvieron que esconderla. El efecto que genera emborracharse con versiones manejadas por servicios y medios serviciales a escena.

La tercera y principal es la distractiva. No se puede agregar mucho. Se buscó sacar el foco del verdadero eje central, se intentó usar de manera política y enfrascarla en su “grieta” donde sólo era una cuestión electoralista y “los K están utilizando a Santiago para su propio beneficio”. Se llegó a escribir miserabilidades irreproducibles que no tendrán eco en estas lineas.

Ya no hay mas escenas posibles. Ya no hay parecidos en Entre Ríos, no hay cadáveres en morgues de Chile, no hay “servicios” que justo se pasean por las rutas y lo levantaron por algún paraje perdido, no hay mas para ensuciar la causa.

El final esta a la vista, sale a las tablas del escenario de esta realidad sin trajes ni disfraces. Al desnudo se ven los principales actores que protagonizaron esta obra, que no es ni mas ni menos que la realidad. Es un delito de lesa humanidad donde muchos de los protagonistas son y serán responsables de la desaparición forzada de Santiago Maldonado.

Ya hasta sus propios escribas y vociferadores de mentiras deslizan la innegable participación de la Gendarmería. Y con esto como certeza, vemos el telón de la protección dada a los uniformados que esta intrínsecamente relacionado con una defensa que hizo el gobierno desde el día uno hasta hace minutos. Pasaron 40 días de podredumbre y definiciones abyectas, con olor a viejo. Esta obra se derrumba y con ello la verdad aflora y vuelve a mostrar que sigue sin aparecer Santiago Maldonado.

Los miserables no dejan de serlo. Pero ahora son cómplices.

santiagomaldonado

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