#Qunita

El Estado Argentino en el año 2015 decidió implementar un plan denominado Qunita. Su puesta en marcha se debió principalmente a bajar la cantidad de muertes en bebés recién nacido por asfixia, conocida como muerte súbita.

Canción de Qunita: estrofas para el cumplimiento de los derechos

Texto:


Suena una canción… Canción de cuna.

“Quiero que te duermas como un sol,
que se acuesta en un campo de trigo”.

El Estado Argentino en el año 2015 decidió implementar un plan denominado Qunita. Su puesta en marcha se debió principalmente a bajar la cantidad de muertes en bebés recién nacido por asfixia, conocida como muerte súbita.

Sigue la canción…
“…nunca quise ver tan lejos al dolor,
con verte crecer tengo bastante”.

Ya reconocemos la frase que dice que dónde hay una necesidad nace un derecho. En nuestros tiempos, en el siglo XXI, ya se nace Sujeto de derechos. Por lo que no habría que tener necesidades básicas insatisfechas.
La propia ley de Protección Integral (Nº 26.061/05) garantiza que todo/a niño/a sea tratado como Sujeto con derechos.

De manera crítica podemos afirmar que:
Todo niña/o recién nacida/o tiene derecho a que su vida no se ponga en peligro por razones culturales, políticas o religiosas.
Nadie tiene derecho a realizar acciones que pongan en riesgo la salud del/a recién nacido/a o que vulnere su integridad física a corto o largo plazo.

En el concepto de NACER está la definición en la que, si bien no es un origen, es un comienzo… El derecho a recibir la mejores condiciones de existencia es el del/a bebé, del/a recién nacido/a.
Tales derechos, se cumplen por la responsabilidad de dos actores: la familia y el Estado.

Termina la canción, repitiendo varias veces:
“Le pedí al señor que me diera un amor nunca pensé sería tan profundo”.

La misma Ley advierte en su artículo 4º algunas pautas que deben realizarse dentro de las políticas públicas de la niñez; y entre ellas enumera estas dos:
Fortalecimiento del rol de la familia en la efectivización de los derechos de las niñas, niños y adolescentes.
Gestión asociada de los organismos de gobierno en sus distintos niveles en coordinación con la sociedad civil, con capacitación y fiscalización permanente.

Me parece importante destacar del reciente fallo de Cámara sobre la entrega del kit completo (con la cuna y saco de dormir incluido) que le hacen al Ministerio de Salud de la Nación, ya que se reafirma la condición de interés superior del niño.
Además, puede leerse que, uno de los jueces agrega en consonancia con la fiscal sobre que “…resulta una inadmisible consecuencia del presunto delito aquí ventilado el hecho de que miles de familias pierdan la oportunidad de beneficiarse con las cunas y los sacos que conforman el kit. Y de no procederse al reparto de aquel material, se afectaría, de manera indubitable, a las personas que requieren de la asistencia del Estado para acceder a niveles mínimos de dignidad”.

Más allá de lo que realice el Ministerio de Salud y que brinde conocimiento, en un plazo determinado, sobre la situación del saco de dormir y la cuna, quisiera detenerme en que cada vez más la infancia debiera ser reconocida como un actor de conquista sobre sus derechos.

Graciela Pacheco de Balbastro nos educó alguna vez diciendo que “La canción de cuna nació el lejano día en que una madre hizo de sus brazos nido y musicalizó su ternura”. Eso mismo debiera suceder en la sociedad exigiendo acciones concretas destinadas a la primera infancia.

Es la sociedad la que debe pensar y repensar que la calidad de vida de los niños y de las niñas es una tarea en el que el Estado y las políticas públicas tienen mucho para brindar y consolidar para que la infancia se sienta acunada, protegida y respetada.

En su libro El recreo de la infancia, Eduardo Bustelo enuncia que la pobreza es uno de los dispositivos de control social sobre la infancia. Desmenuza un concepto de Giorgio Agamben para esgrimir la existencia del niño sacer en el que “se lo anula o apenas sobrevive en condiciones no humanas sin que nadie sea responsable por ello debido a acuerdos de rituales establecidos”.

El programa Qunita, con sus más y sus menos, es una política pública que desafía el sentido común sobre la noción que la vida empiece desde las peores condiciones de existencia. Es recrear otro comienzo. Es promover otro nacimiento. Y ésta es la cuestión de fondo.

Hay otro ejemplo, el incipiente programa “Al fin en casa” lanzado por la Provincia de Buenos Aires (en algunas localidades del Conurbano), en el que se entrega un kit con cuna desarmable para bebés prematuros.
“En la cuna quieto está.
Pero sonríe, soñando.
¿Qué sueña? Que vuela, vuela.
¡Qué bien se vuela soñando!”
Dice José Sebastián Tallon

A través de la Asignación Universal por Embarazo, se extiende una base de datos que favorece a que el Estado sepa, reconozca y conozca quien requiere de su ayuda y de la protección para el cumplimiento del derecho del/a niño/a recién nacido/a.

A contramano notamos que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, distrito más rico del país, se acaba de publicar que en las comunas de zona sur hubo un aumento de la mortalidad infantil durante el año 2016. Por ejemplo: en la Comuna 4 se pasó del 7,2 al 11,9 y en la Comuna 9 del 6,5 al 10,1.

Spinetta escribió:
“Barcos de papel sin altamar
Plegaria para el sueño del niño
¿Donde el mundo es un chocolatín adonde van?
Mil niños dormidos que no están”.

Exijamos que las políticas apunten a que los/as niños y niñas sean respetados como sujetos desde su nacimiento. Construyamos un nuevo comienzo. Inclusivo, por cierto.

Y eso sólo se logra enriqueciendo y profundizando las políticas públicas destinadas concretamente para la infancia, como el programa Qunita. No se mejora la situación de un/a niño/a recién nacido/a quemando las cunas o retirando los sacos; sino desde la generación de “puentes” que unan al Estado con las organizaciones de la sociedad civil, como Universidades, organizaciones de profesionales de la salud o del ámbito educativo, entre otros.

La infancia no se desarrolla anulando buenas iniciativas, sino mejorandolas e institucionalizandolas a través de los organismos públicos creados. La Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia es quien claramente puede cumplir el rol de coordinación de la puesta en marcha de perfeccionamiento del programa para resguardar la seguridad deseada en los diseños como también en el acompañamiento de las familias.

Reitero… En el artículo 4º de la ley Nº26.061, se especifica que el Estado debe generar el fortalecimiento del rol de la familia en la efectivización de los derechos de las niñas, niños y adolescentes; y que debe gestionarse de manera asociada entre los organismos de gobierno en sus distintos niveles en coordinación con la sociedad civil, para la capacitación y fiscalización permanente.

Lo temporal es sumamente importante, porque justamente la infancia requiere del acompañamiento permanente. Los/as docentes los sabemos perfectamente. Ahora falta que lo aprendan desde otros ámbitos.

Quizás, parafraseando al pensador alemán Martin Heidegger, debemos dejar de pensar ónticamente para comenzar a hacerlo ontológicamente; debemos abandonar las ideas sobre los entes y entrarnos en el ser. Ese es el camino para un nuevo comienzo. Para el verdadero nacimiento.

Estrellita del cielo,
rayo de luna:
alumbrad a mi niño
que está en la cuna.
Finaliza Gabriela Mistral.

Natalio Pochak – Profesor de Nivel Inicial

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