⁠⁠⁠Johnatan Esposito Boxeador Amateur del Almagro Boxing Club

"En el boxeo tenés muchas maneras de ganar, Es un deporte de golpes, pero no solo ganás golpeando. Hay que ser frío arriba"

“Me gusta esa sensación, esa adrenalina de cuando te subís al ring y te quedás solo”

Texto:


Hamartia: -Que te llevó a entrenar en Boxeo?

Johnatan Esposito:- Yo siempre entrenaba en mi casa, sin saber nada de boxeo, jamás pensaba en el boxeo, solo entrenaba, me gustaba la pelea. Cuando era chiquito, mi viejo, que le gustaba el boxeo, tenía una bolsa en mi casa, y él siempre estaba pegándole y yo lo miraba, y cuando él se iba a trabajar yo me ponía a entrenar con la bolsa. Siempre estaba metido en el ambiente de lo que eran peleas, un día un amigo me llevó a ver peleas callejeras clandestinas, donde se hacían rondas y se peleaba. A los 20 años, empecé a laburar en Caballito, Capital. En el trabajo cortábamos al mediodía hasta las cuatro de la tarde, entonces, en ese tiempo que tenía, un día, pasé por la puerta del Almagro Boxing Club, y cuando miré para adentro, no podía creer como se preparaban todos para pelear, tenían un entrenamiento y una conducta. Ahí lo conocía al Profe, Leo Barceló. Comencé a entrenar y cuando me dí cuenta de cómo era todo, dije: No lo dejo más! Desde ahí, empecé a entrenar, con el tema del laburo, la familia, se me complicaba, pero siempre entrenaba. Jamás había peleado. Después por estos temas, tuve que dejar un tiempo, no me daban los horarios ni el cuerpo, porque mi trabajo es pesado, cargando cajas y barriles. Dejé como 2 años, aunque entrenaba en mi casa, solo, hasta que dije basta, tengo que volver. Mis amistades me dicen que no pueden creer que salgo a las cinco y media de mi casa, y llego a las once de la noche. Entro a laburar a las ocho, vengo a entrenar al mediodía, y después me voy a laburar de nuevo. Llego a mi casa a las once y me quedo con mi familia hasta la una de la mañana. A mi familia no le gusta mucho, por el tema de los golpes, no quiero que me vengan a ver, porque quiero estar concentrado, no quiero que se asusten. Y al tener hijos quiero estar pendiente de la pelea. Mi familia siempre me apoyó, siempre lo mejor, mi señora y mis hijos (3 años y 4 meses) el de 3 años ya entrena, hace “sombra”.

H:- ¿Qué peleadores admirás?

J. E.:- Siempre miraba a Alí, siempre veía los boxeadores viejos, me encantaba James Frazer, Nicolino Locche, la hiena Barrios. Siempre me gustaron distintos pesos, aunque mi preferencia son los pesados (aunque yo soy de 60kg,).

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H:- Me contaste del esfuerzo que es para vos poder entrenar, ¿por qué hacerlo entonces, y en un deporte como este?

J.E.:- Cuando retomé el entrenamiento, y me propuse volver, previo acuerdo con mi mujer, era porque esto es mi vida. Lo que me motiva a venir todos los días a entrenar es que algo mas hay. Todavía no di todo, que hay algo mas que dar. Me falta todavía llegar a un punto. Mi sueño es llegar a ser profesional y competir. Pelear con los mejores. Me gusta esa sensación, esa adrenalina de cuando te subís al ring y te quedás solo. No siento miedo, si a veces un poco de nervios, pero creo que es normal, va de la mano con el sacrificio. La primera vez que me pasó, fue en la Federación Argentina de Boxeo, estaba a punto de salir y escuchaba toda la gente gritando y ahí si me puse un poco nervioso, había mucha gente ese día. Pero es linda la sensación. Los nervios te pueden jugar en contra o podes capitalizarlo. Si mi oponente me exige, yo me exijo. Sino no, lo regulo, lo manejo. Pero si me exige, voy a intentar buscar el knock out o pegarle, pero no a lastimarlo, sino a ganarle. Cuando sea profesional, se que va a ser mas difícil eso, porque no voy a poder regularlo tanto, sino que también voy a tener que tomar la iniciativa, me va exigir más a mí, y eso me gusta. Siempre voy a buscar tener la victoria, pero sin lastimarlo, con estrategia. Leo es un muy buen entrenador, desde lo deportivo y lo humano. Sabe mucho, sabe demasiado, y tengo esa comodidad de quien me enseña, te inspira más confianza. Me remarca mucho de hacer una pelea inteligente, sabe que cosas remarcarte en una pelea, lo ve y te dice como pelearle, transmite muy bien lo que quiere que haga, la distancia, “laburar al cuerpo”, es muy inteligente, tiene mucha técnica. También te hace una muy buena preparación física. Me hace una buena entrada en calor antes de la pelea y en el rincón te habla, a veces vos estas con ganas de seguir peleando y él me hace analizar la pelea o al rival. En la semana me hace “guantear” siempre con el que esté al nivel mío, (aunque guanteo con el que venga), o que sea profesional, me cuida mucho. Si es uno que estamos parejos y anda bien me dice subí y hacé lo que sabes, pero si hay mucha diferencia, y es de mi peso, que haga con todo. He entrenado con profesionales, y me sentía bien, con alguien que sabe moverse, pegar, yo antes me cansaba rápido. Hasta que me di cuenta que en el boxeo tenés muchas maneras de ganar, no solo pegando, como por ejemplo buen movimiento, dar pasos para atrás, haciendo “cintura”, con estrategias y tácticas. Es un deporte de golpes, pero no solo ganás golpeando. Hay que ser frío arriba.

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H:- Pasás mucho tiempo en él, ¿qué es para vos el gimnasio?

J. E.:- Siempre viví en un barrio, Río Alegre, Mariano Acosta, cruzabas por la calle y no te conocían y ahí era un “mano a mano”, siempre había pelea. Yo a los 16 años terminé bajo juez, porque me pelee en la calle, la vida en un barrio, más de donde vengo, es muy dura. En cambio las amistades del gimnasio nada que ver, son gente sana, por lo menos lo que veo, los chicos. Acá se pelea, si es un deporte de contacto, pero no va mas allá de lo que es el deporte en sí, después está todo bien, nos ayudamos, nos damos la mano y no queda rencor. En cambio en el barrio te quieren pelear todo el tiempo. Ahora el 13 de mayo tengo pelea en el FAB, así que bien, me estoy entrenando a full, doble turno, porque quiero cumplir todas las peleas que sean necesarias para ser profesional. Voy 4 peleas, tengo todas ganadas, pero tengo que llegar a por lo menos 20 peleas amateur para ser profesional.

H:- Ser zurdo te facilitó o complicó las cosas.

J. E.:- Ya me acostumbré a pelear con derechos, así que cuando me toca un zurdo se me complica a mí, (se ríe), pero si es real, estoy más cómodo con un derecho que con un zurdo. El zurdo se me escapa más y yo salgo para su mano fuerte, y el sale para mi mano fuerte, hay que caminar para el otro lado, yo al derecho le salgo para la derecha. No tengo un boxeador ideal, tengo varios, como te dije antes, el más grande que me gustaba verlo, que lo veía con mi viejo cuando era chico era Mike Tyson, a mi me ponía la piel de gallina, sonaba la campana y se me erizaba toda la piel, porque sabía lo que era, que no era joda. Mi viejo ya no está conmigo, nunca me vio pelear, era muy chiquito cuando se fue. Vivíamos en un barrio muy precario, no había escuela de boxeo, a él le gustaba que peleara, que me defienda. Entrenar todos los días te hace la diferencia. Hablando de la carrera profesional de un boxeador, mientras me de el cuerpo voy a hacer lo que pueda. Mi trabajo es pesado y a veces llegó muerto, pero por ahora me la aguanto. Mi idea es algún día vivir de esto. Ese es mi sueño: entrenar, descansar, volver a entrenar y estar con la familia. El esfuerzo vale la pena.

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