Una ciudad para pocos

El juez y camarista del trabajo, Enrique Arias Gibert, se acercó al piso del programa de radio de la Revista Hamartia para brindar precisiones sobre el acuerdo paritario alcanzado por los bancarios, la reforma al régimen de ART y el proyecto que amenaza con traspasar buena parte de la justicia federal, al ámbito porteño.

“Lo que peligra es el estado de derecho”

Texto:


Entrevista: Santiago Mouradián y Laureano Ponce.

 

El reciente acuerdo paritario alcanzado por los trabajadores bancarios, dió por tierra con el techo salarial impuesto por un gobierno que llegó a complotar con las cámaras empresarias a fin de sabotearlo. De esta forma, no sólo mejoró las oportunidades para que los demás gremios logren incrementos que protejan el poder adquisitivo de sus representados; sino que, de acuerdo al camarista de la Sala V del trabajo, Enrique Arias Gibert, lo que se puso en peligro con la iniciativa gubernamental, fue el propio estado de derecho. “Los empresarios, incluida la banca internacional, no estaban poniendo inconvenientes. Por lo tanto, lo que se puso en juego fue un acuerdo al que las partes llegaron voluntariamente. Y lo que pasó es que apareció el estado sin ningún tipo de justificación a intentar impedir que funcione una institución como la paritaria. El conflicto inicial era tratar de sostener el hecho consumado de negarse a homologar un convenio e impedir un derecho fundamental. Lo que es clave acá, es sostener el estado de derecho, que a veces pareciera estar en peligro. Porque cuando te niegan derechos básicos, como el de reproducir tus condiciones de existencia, lo que sucede es la negación misma del estado de derecho. La ruptura total del contrato social”.

 

 

El camarista se refirió también en duros términos al proyecto de modificación de la Ley de Aseguradoras de Riesgo del Trabajo (ART), que el macrismo intentó imponer por decreto en enero y fué convertido en ley gracias a la anuencia de la oposición días atrás. “En términos de derecho, hay hasta cuestiones que son burdas; como que las incapacidades transitorias duren ahora dos años, permitiéndole a las empresas no pagarle al trabajador durante ese período. Buscan que haya menos demandas y a esto apunta el sistema de comisiones médicas obligatorias, que ya fue declarado inconstitucional varias veces por concederle al poder ejecutivo funciones propias del judicial. Es un intento de quitar las atribuciones de reclamar derechos. Cualquier grupo de derecha pretende transformar los derechos en beneficios, como algo que conceden los que tienen el poder. En realidad ese es el objeto de la batalla cultural entre el estado democrático y el estado totalitario. No hay forma de que el derecho no sea político”.

 

Por último, Gibert opinó sobre el traspaso de la justicia a la Ciudad de Buenos Aires, y aseguró que no es más que la punta de un iceberg de un proyecto de desaparición del sistema federal para reemplazarlo por el autonomismo de Alsina. “Este proyecto político pretende atribuirle a la ciudad facultades de una provincia, e incluso más. La Capital Federal, tiene el ingreso mas alto del país, pero no produce nada. Se sostiene a través de la intermediación y está empezando a expulsar a los porteños, porque todo es cada vez más caro: la comida, los alquileres, los impuestos, etc. Entonces, se va a crear un estado con autonomía y un enorme poder de fuego económico y político. Y el que a su vez va a estar gentrificado, con lo cual el distrito de Buenos Aires va a quedar reservado exclusivamente para los ricos, a los que se les está dando aún más poder”.

 

 

eag

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