La inflación llega a las cartucheras

La inflación golpea fuerte el bolsillo de los argentinos y al nuevo tsunami de aumentos en los servicios públicos, se suman los incrementos en los precios de los útiles escolares. De acuerdo a la consultora Arquetipo, una familia tipo de bajos ingresos, aún reutilizando materiales viejos y recibiendo donaciones de familiares y amigos, deberá desembolsar $1.340 para afrontar el inicio de clases de sus dos hijos en nivel primario.

Tarifazo escolar

Texto:


Entrevista: Julián Saud y Laureano Ponce.

 

El 2017 augura un inicio de clase cuando menos complicado para la Provincia de Buenos Aires. A una paritaria docente empantanada por la intransigencia del gobierno bonaerense y las amenazas de muerte recibidas por los representantes sindicales de los maestros; se le suma el impacto de la inflación sobre la canasta escolar. De acuerdo a lo expresado en No Nos Queda Otra por Manuela Hoya, socióloga de la consultora Arquetipos, la conjunción de estos factores contribuye a empeorar la educación de los chicos. “Las expectativas más optimistas ubican la inflación en un 20%, por lo que la caída brusca del consumo del año pasado se arrastra a este. La combinación de ello con el estancamiento salarial docente, afecta de manera directa en la calidad educativa”.

 

 

Hoya aseguró que el estudio, relevó precios de útiles escolares en el área de La Plata y calculó el costo de la compra escolar inicial para una familia con un sólo hijo y sin incluir los manuales de estudio, ya que aún no se encuentran disponibles en los comercios. “Lo que hicimos fue construir tres tipos ideales, para imaginarnos distintas realidades y, por lo tanto, distintas formas de consumir. Una familia con presupuesto acotado, gastaría para un hijo en nivel primario alrededor de 670 pesos, mientras que ese número se reduce a 510 pesos si fuese en el nivel secundario. Vale aclarar que las familias más humildes suelen reutilizar bienes o recibir donaciones y eso fue considerado en el estudio. En el caso de una familia con un presupuesto intermedio, que evite los productos más baratos pero también las primeras marcas; deberá desembolsar 1.746 pesos en el nivel primario y 1.200 para el secundario. Y por último, la canasta para las familias de mejores ingresos se ubica en 3.041 pesos para la escuela primaria, y 1.566 para la educación media”.

 

La socióloga planteó que la crisis ha modificado la dinámica de consumo en todos los sectores. Los más humildes ven aumentado el impacto inflacionario ya que suelen ser también las familias más numerosas; la clase media se ve obligada a realizar compras racionales, restringiendo gastos innecesarios y aún los más pudientes empiezan a recorrer negocios en busca de ofertas, debido a la dispersión de los precios. Y afirmó que este escenario, producto de la crisis económica, amenaza con afectar negativamente a la educación en general. “Venimos de un 2016 con una inflación muy alta y este año, las expectativas más optimistas la ubican alrededor del 20%. Esto se suma a la caída abrupta del consumo que comenzó el año pasado y se ha trasladado a este. Y por último un estancamiento salarial inquietante. Por lo tanto, entendemos que si a la falta de recomposición en el sueldo de los maestros, se le suman las limitaciones de las familias al momento de comprar los útiles; esto afectaría de manera directa a la calidad educativa”.

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