Persecución y amedrentamiento

Jorge Iannone, dueño de Ecosol, denunció que las empresas que se radicaron en los terrenos del Mercado Central están siendo hostigadas a fin de que acepten cambios radicales en las condiciones de la concesión. “La misma gente que nos clausura amparados en supuestas condiciones sanitarias, tiene un basural clandestino que intoxica el aire en tres cuadras a la redonda. Al final, a los que no nos llevamos la plata a Panamá, nos castigan”.

Algo huele mal en el Mercado Central

Texto:


Entrevista: Julián Saud, Carlos Caramello e Iris Echeverry.

 

 

Entre 2008 y 2015, cientos de empresas se acercaron a los terrenos del Mercado Central, que las atrajo con promesas de un régimen de promoción privilegiado a cambio de convertir un terreno desierto e improductivo en un incipiente parque industrial. De acuerdo a Fabián Zeta, ex titular de la Cámara Argentina Frutihortícola (COMAFRU): “Ellos invirtieron mucho dinero, porque antes era todo campo. Arrancaron desde la tierra y hasta tuvieron que rellenar porque ahí no había nada”. La gestión de Cambiemos, reconocida por alquilar el espacio público de la ciudad a precios irrisorios para empresarios amigos, llegó con el discurso de rever las concesiones y la firme voluntad de aumentar los alquileres hasta el punto de llevar a muchas de esas empresas al borde del cierre. Y a quienes levantan la voz para denunciar estos atropellos, los hostigan de forma permanente.

 

Al respecto, Jorge Iannone, dueño de Ecosol y uno de los empresarios que se animaron a prestar declaraciones, afirmó para Nos Nos Queda Otra que en el marco de esta persecución les clausuraron la fábrica cuando sus operarios, estando los responsables de vacaciones; le negaron la entrada a un supuesto inspector de seguridad e higiene que, pese a presentarse como tal, no exhibió identificación alguna. Paradójicamente, en el mismo terreno en el que clausuraron Ecosol por razones sanitarias, la administración del Mercado Central regentea un depósito clandestino de basura, recolectada y transportada por camiones que no están habilitados a tal fin y, por ende, no cuentan con las condiciones necesarias para la tarea que cumplen, ni portan identificación alguna. La contaminación es tal, que torna hediondo el aire en un radio de 300 metros, afectando tanto a comerciantes como a clientes del mercado, quienes en la mañana de hoy organizaron una movilización para reclamarle a las autoridades una pronta solución para este verdadero foco infeccioso.

 

De acuerdo a lo que pudo constatar el equipo de #NNQO, el basural se encuentra emplazado en un viejo galpón que solía ser propiedad de la empresa COTO, pero que actualmente se encuentra en manos del ente tripartito que controla en Mercado Central. Hoy por la mañana, un nutrido grupo de personas se acercó a las puertas de este lugar a fin de reclamar una solución urgente a la emergencia ambiental, producto de una contaminación desenfrenada que está afectando no sólo a los trabajadores del central, sino también a sus clientes. Entre los dueños, trabajadores y comerciantes que se acercaron a protestar, se encontraba el dueño de Ecosol, una planta modelo en el cuidado del medio ambiente; ya que se ocupan del tratamiento del agua utilizada, producen un producto de bajo consumo eléctrico y recuperan parte de la producción a través de un plan canje; pero aún así fue clausurada aduciendo supuestas razones sanitarias. “Queremos hacer notar que nos cierran por causas de seguridad e higiene, mientras ellos tienen un galpón por el que no se puede respirar en 300 metros a la redonda”, afirmó Jorge Iannone, su dueño.

 

WhatsApp Image 2017-01-24 at 19.15.11

 

El empresario, señaló que el permanente acoso que sufren se debe al cambio de paradigma que intentan imponer las nuevas autoridades, por el que buscan exprimir a quienes apostaron su dinero por un proyecto productivo nacional, en vez de fugarlo al extranjero. “A nosotros, que no nos llevamos la plata a Panamá, nos castigan. Hicimos una inversión en conjunto con todas las empresas, de 1.200 millones de pesos. Que hoy equivalen a casi 300 millones de dólares. Acá a donde estamos no llegaba ninguno de los servicios públicos y, al conectarlos, decidimos hacer las cloacas para nuestra empresa y para los vecinos. También descubrimos que el mercado nos está cobrando como si fueran una distribuidora eléctrica, pese a que lo tiene expresamente prohibido por el ENRE. Y estamos en peligro, porque no hacen los trabajos de mantenimiento necesarios y la semana pasada se incendió un galpón cercano por una falla en los transformadores que, como si esto fuese poco, tienen PSV”.

 

El gobierno de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires se caracterizó por mantener relaciones carnales con las concesionarias de diversos servicios; desarrollando un sistema que fue calificado por un informe presentado recientemente en la legislatura como una “verdadera estafa al estado”. Ese esquema no se trasladó al Central. Tras el desembarco de la nueva administración, se decidió aumentar el alquiler que abonan las empresas allí radicadas, incrementando sustancialmente sus costos con una decisión unilateral que no fue consensuada ni comunicada a los afectados. Esto, sumado al tarifazo, deja a quienes efectivamente hicieron inversiones, en un estado de extrema vulnerabilidad. “Han desencadenado una persecución contra todos las empresas y pretenden hacer un negoción inmobiliario cobrándonos por lo que nosotros mismos hicimos. Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance en la justicia para denunciar lo que están haciendo y detenerlos”, aseguró Iannone a modo de despedida.

 

 

WhatsApp Image 2017-01-24 at 19.15.11(1)

  • Facebook
  • Google Plus