Mauricio Macri y Paul Singer quieren quedarse con el mercado aéreo argentino

La entrada de las compañías aéreas “low cost”, que promete ser la ruina de la recientemente recuperada Aerolíneas Argentinas; esconde un nuevo negocio espurio de algunos integrantes de “el mejor equipo de los últimos 50 años” y reaviva el recuerdo de experiencias similares durante el gobierno menemista, que terminaron con 63 vidas en el aeroparque metropolitano.

Cielos abiertos (para los buitres)

Texto:


Entrevista: Julián Saud y Santiago Moraudián.

 

Las consecuencias de la irrupción en el mercado argentino de las líneas aéreas de bajo costo, no se limita a la eyección de quien, hasta su ingreso al gobierno, se desempeñara como CEO de General Motors, Isela Constantini. De acuerdo a lo revelado en No Nos Queda Otra por el ex secretario general de la Asociación de Personal Aeronáutico (APA), Ariel Basteiro; detrás del apuro por la apertura indiscriminada de los cielos argentinos, se encuentran los mismos funcionarios impulsores de la medida, pero en su rol de empresarios. Y recordó que no es la primera vez que este tipo de planes de negocio se aplican en el sector, y que en el pasado tuvieron consecuencias nefastas. “En nuestro país ya tuvimos esta experiencia en los 90’. Lapa era una empresa de bajo costo y todos sabemos como terminó. Tropezarnos dos veces con esa misma piedra, sería imperdonable”.

 

Basteiro, recordó que los desastres con las aerolíneas “low cost” en la Argentina fueron mucho más allá de la tragedia de Lapa y detalló los vínculos entre el gobierno de Cambiemos y la iniciativa. “Ese tipo de empresas tienen una historial negro en el país. A Southern Winds la encontraron transportando droga, una auxiliar de abordo de Interaustral perdió la vida cuando salió despedida en pleno vuela tras la apertura accidental de una puerta y Dinair y Aerovip cerraron de un día para el otro, estafando a cientos de miles de clientes y dejando a más de 1500 trabajadores en la calle. Por otro lado hay que ver quienes están detrás de las empresas que buscan introducirse en el país. Aviar es la unión de Mc Air, propiedad del presidente y Avianca, de la que es socio el buitre Paul Singer. Y el director de la compañía es a quien Mauricio Macri había puesto al frente de su aerolínea y está sospechado de ser su testaferro. Y Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, coordinadores estrella de Jefatura de Gabinete, tienen vínculos con Flybondi y LAN, respectivamente”.

 

Por último, el ex embajador ante la República Plurinacional de Bolivia, explicó que los dueños de estos emprendimientos no resignan ganancias, sino que bajan los costos en detrimento de la comodidad y, a veces, la vida de los pasajeros. Y aseguró que ve posible retomar la senda abandonada tras el traspié electoral de 2015. “Las low cost ahorran en seguridad, salarios y capacitación del personal. Y sus únicos empleados son los pilotos y copilotos, todo lo demás lo tercerizan. Son una cáscara vacía, tienen mucho de márketing pero poco de estructura genuina. Por otro lado, no vuelan a los destinos de baja rentabilidad, por lo que se van a quedar con la crema del negocio dejándole las migajas a Aerolíneas. La única manera de revertir este modelo es volver al gobierno. Y yo creo que eso es posible porque no hemos perdido a los líderes, como Lula y Cristina. Ella garantiza que si el 2017 comenzamos el retorno, éste sea para fortalecer y profundizar lo que se logró hasta el momento y volver mejores, no solo para ostentar el poder. Creo que la gente que fue engañada o se dejó engañar, sabe que hay una posibilidad de cambiar realmente para mejor”.

 

Escuchá la entrevista completa acá.

 

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