Crisis en el MinCyT

Tras el conflicto que mantuvo tomado el ministerio conducido por Lino Barañao en reclamo por la incorporación de 508 científicos que habían sido marginados del CONICET por un recorte presupuestario; el equipo del programa de radio de Revista Hamartia repasó con Nuria Giniger, de “Científicos y universitarios autoconvocados”, las condiciones del acuerdo que desactivó la toma.

Lo que está en juego es la soberanía nacional

Texto:


Entrevista: Santiago Moraudián y Gustavo López.

 

En el marco del acuerdo que permitió la reincorporación del medio millar de investigadores y científicos que habían sido excluídos de su ingreso al CONICET y estableció la creación de una mesa de diálogo tendiente a su contratación definitiva, desarticulando momentáneamente un conflicto que había derivado en la toma prolongada del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva;  el equipo de No Nos Queda Otra dialogó con Nuria Giniger, trabajadora del organismo y representante del colectivo “Científicos y universitarios autoconvocados”, quién aseguró que lejos de zanjar la crisis, esto fue sólo el primer paso. “No es más que una batalla, pero nos da la posibilidad de organizarnos mejor para poder llegar a la mesa de negociación con la fuerza renovada”.

 

El documento rubricado por los trabajadores y el ministro Lino Barañao, asegura el puesto de trabajo y el sueldo de los 508 investigadores cuyo ingreso al organismo estaba peligro, cumpliendo con el reclamo principal de los científicos; aunque los mismos serán incorporados a través de otros organismos y los fondos no serán canalizados a través del CONICET, sino de Jefatura de Gabinete de Ministros. Si bien las condiciones pactadas distan del objetivo de máxima que se habían propuesto quienes debieron tomar el ministerio y amenazar con festejar la navidad en la puerta de las ex Bodegas Giol a fin de asegurar su fuente de ingresos; la firma del mismo era inevitable de acuerdo a Giniger, quién explicó que la prolongación indefinida de la medida de fuerza era insostenible. “Esta lucha comenzó articulándonos para resistir el recorte en el presupuesto 2017, por lo que lo cierto es que no nos quedaba mucho más resto para continuarla y nos hubiese sido muy complicado mantener ese nivel de exposición. Si llegabamos a dilatar la firma del acuerdo, no estábamos seguros de poder seguir sosteniendo la toma y el mismo volumen de compañeros, por lo menos acá en Buenos Aires”.

 

Asimismo, la científica declaró que la pluralidad de fuerzas y vertientes que se vieron a lo largo del desarrollo de la medida de fuerza, es producto de la importancia que la ciencia tiene para el desarrollo nacional y la política de acercamiento con otros espacios, construyendo desde consensos que atiendan a las particularidades de cada fuerza. Antes de despedirse, resaltó que el conflicto no se debe a un problema personal con el actual ministro, sino con el proyecto de país que impulsa el macrismo. “Somos distintos, porque la unidad solo se da en la diversidad, pero creemos que marchar juntos no te convierte en el otro, sino que simplemente te aúna en pos de un objetivo en común. Por otro lado, entendemos que se trata de un problema de políticas y no de nombres. No es tampoco un tema sectorial o exclusivo de los científicos. La educación y el desarrollo tecnológico es algo que compete a toda la sociedad. Lo que está en juego es la soberanía nacional, frente a una política de ajuste y entrega que lleva adelante este gobierno”.

 

Escuchá la entrevista completa acá.

 

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