En el origen está el verbo, y el Zoológico de Dios está hecho como el de Borges.

Un excelso oftalmólogo es invitado a recibir un reconocimiento en un congreso de la Asociación Internacional de Oftalmología, pero antes de salir del hotel hacia el centro de conferencias, se ve arrasado por la angustia, paralizado y finalmente pierde el conocimiento. Interpelado, inicia un análisis, y cuenta, no mucho después, que su madre lo educó con la premisa de ¨hacer cosas para que los otros vean¨.

Unicornios y Dragones al Diván

Texto:
Ilustración: Maite Larumbe


I

¨Este Basmán es un reino por si mismo. … Tienen muchos elefantes salvajes y bastantes unicornios, que apenas son más pequeños que un elefante; tienen el pelo de búfalo, el pie como el del elefante, un cuerno en mitad de la frente muy gordo y negro. Y os digo que no hace ningún daño a los hombres y a los animales con su cuerno, sino sólo con su lengua y las rodillas, porque su lengua tiene espinas muy largas y agudas. … Tiene la cabeza como jabalí salvaje, y el porte siempre inclinado hacia la tierra; permanece gustosamente entre el barro y el fango en lagos y bosques. Es un animal vil de ver, y repugnante. No es del todo como nosotros, los de aquí, decimos y describimos cuando pretendemos que se deja atrapar por el pecho de una doncella. Es todo lo contrario de lo que creemos.¨

De ¨El Libro de las Maravillas de Marco Polo¨[1].

Capítulo ¨Dónde se habla de Java Menor¨

II

Un paciente, tan orgulloso de ser actor como sufriente por no poder ejercer su arte, se presenta dejando bien en claro que no tiene ninguna intención de hablar de su madre, su padre, o su pasado ya que los suyos son problemas actuales.

Un excelso oftalmólogo es invitado a recibir un reconocimiento en un congreso de la Asociación Internacional de Oftalmología, pero antes de salir del hotel hacia el centro de conferencias, se ve arrasado por la angustia, paralizado y finalmente pierde el conocimiento. Interpelado, inicia un análisis, y cuenta, no mucho después, que su madre lo educó con la premisa de ¨hacer cosas para que los otros vean¨.

Una paciente nacida y criada en Concordia, inicia un tratamiento después de un año de abandonar su armoniosa vida entre parientes y conocidos, para estudiar una carrera universitaria en la agitada y agresiva Buenos Aires, dónde no puede hacer amigos.

Una ex anorexica, obsesionada con sus ideales, enfrentada con su entorno y obligada a consultar por su madre, no trae otra demanda más que la de pesar ¨sin cuenta¨ quilos.

Una mujer demanda análisis porque desde que está casada, todo fracasa, y teme perder su casa en su próximo divorcio.

III

En el prólogo del ¨Manual de Zoología Fantástica¨, Borges se refiere a los ¨monstruos necesarios¨ para explicar la existencia del Dragón en mitos y leyendas, de imaginarios populares en culturas lejanas entre si. O bien los Dragones existieron en un tiempo remoto y los humanos los vieron, o bien hay algo en la mente de los hombres que lo hace existir. Otras criaturas, dice el maestro, son más ¨efimeras¨ o ¨casuales¨, propias de un lugar en una época. Y rescata, en el mismo prólogo, que la zoología fantástica es más acotada que el ¨zoológico de Dios¨, pudiendo ser infinitamente más vasto. ¨No conocemos el significado último de esos monstruos pero hay algo su imagen que concuerda con nuestra imaginación¨. Si existen en nuestras fantasías, si ocupan un lugar en nuestra mente, debe haber un motivo, pues no son azarosas

IV

En su texto ¨Estudio comparativo de las parálisis motrices orgánicas e histéricas, Freud explica la diferencia crucial entre las paralisis de origen orgánico y las histéricas, caracterizando la etiología de estas últimas como afecciones de la ¨lengua¨. A la histérica no se le paraliza el brazo de la neurología, sino lo que la lengua llama ¨brazo¨. En este texto, a mi modo de ver, Freud inicia el camino del psicoanálisis al hallar el punto exacto en que las palabras se hacen carne y cuerpo y realidad. Más adelante, Lacan ubicará la función del Significante y la estructura de lenguaje en el Inconsciente y destacará que, ni la estructura ni los significantes le pertenecen al Sujeto, sino al lenguaje mismo.

Y así, el modo de hablar, de escribir, de tramitar todos los hechos y circunstancias que hacen a la vida reflejan el modo de vivir de cada persona (¨Hablante¨), y, a su vez, traduce (lee) como fue hablado, escrito, inscripto, por el Lenguaje del contexto ¨libidocultural¨ que lo haya alojado. El lenguaje, entonces, es un paràsito en el organismo, que da forma a la subjetividad.

V

No es arbitrario que el nacimiento de una lengua se funde con la aparición de un texto singular. Aún cuando no haya consenso sobre qué texto, de qué autor, o por qué deba ser ese en particular, siempre se trata de una obra escrita. Alguien, alguna vez, escribió en una lengua que no existía antes de que empezara a escribir. Algunos libros cambian al mundo. Y de eso se tratan el estilo y la subjetividad. Cada uno escribe como nunca antes ni después puede volver a escribirse, y por eso es el escritor quien hace a la lengua, de un lenguaje preexistente que no le pertenece. Y aquí entra en juego el valor de la lectura, porque permite apropiarse de un modo singular de ese lenguaje con que fue hablado. Para Borges, el plagio no es posible, porque nadie puede leer ni escribir lo mismo que otro. Cada lector es tan único como cada texto. Hay un estilo para escribir y un estilo para leer. Con la interpretación inconsciente sucede lo mismo. Cada inconsciente cifra y lee significantes de manera única. No hay dos sueños, ni dos fallidos iguales, ni de igual lectura, y ni siquiera se los puede leer de la misma forma dos veces.

Aprendemos a hablar una lengua para hablar otra, constantemente otra. Rumiamos y somos rumiados por nuestros lenguajes al punto que no podemos ni nombrarnos a nosotros mismos dos veces de la misma forma. He aquí la fuente de buan parte de nuestro malestar en la cultura. Puedo escribir y, quizás, al menos, entender lo que escribo, pero lo que ustedes lean está más allá de mi (el texto ya no me pertenece). El fruto prohibido nos costó el Eden, la Torre de Babel nos costó posibilidad de comunicarnos entre nosotros.

La particularidad de la escritura Inconsciente reside en lo indeleble de su inscripción, y en que, cuando lee, escribe en un mismo tiempo. Leer y releer, escribir y rescribir. Puede leer de más de una manera (alterando la puntuación) pueden agregar significantes para alterar el texto mismo, o (creación cúlmine de un análisis) puede inventar un significante nuevo que altere toda la batería y todo texto escrito o por escribir. El Sujeto, identificado a este nuevo significante, no logra escapar al discurso del A, porque la novedad tampoco le pertenece, pero con ella gana un nuevo lugar en la estructura. No es el que era. Su inconsciente habrá cambiado.

VI

El escritor hace la lengua, con la lengua se cifra el monstruo, que el lector se apropia cuando el A lo aloja como Parlante. La criatura es parte de su realidad, le teme, lo adora, lo busca, y quizás lo encuentre en los confines del mundo, en Java Menor, o en otro mundo. La madre que le inculca a su hijo que ¨haga para que otros vean¨ está criando un oftalmólogo. Podría ser cineasta o pintor, pero no lo es. Es oftalmólogo. La anoréxica quiere sacarse a su pesada madre de encima para pisar la balanza y no mover el fiel. ¨Concordia¨ familiar, pura e imperecedera podría no ser lo mejor para crecer.

En el origen está el verbo, y el Zoológico de Dios está hecho como el de Borges. El Dragón no es más probable que el Unicornio, la Ballena Azul, el Mastodonte o el Yorkshire Terrier. Que unos puedan hallarse en esta realidad y otros no, es producto del azar de la evolución, o del capricho o el interés de un Creador (o criador). Sucede lo mismo con el Pidgin Hawaiano, el Esperanto y el Síndarin, el Gíglico y los Cronopios, el Rey Arturo y sus caballeros, Sherezade, Joyce, Dublín y Macondo, Ricardo Reis, Alberto Caeiro, Cthulhu, el Pombero y lo que cada persona diga que es ¨Yo¨. Su existencia es cuestión de ciframiento y lectura. Y por eso las Zoologías posibles son infinitas, pero ninguna es infinita en si misma. Y es porque ¨no-todo¨ puede escribirse, que una lectura es posible.

Federico Di Paolo

2015

   ¨C’est pour ça que je dis que, ni dans ce que dit l’analysant,

ni dans ce que dit l’analyste, il y a autre chose qu’écriture[2]¨.                                                                                                     Jacques Lacan

[1] Editorial Santillana-Punto del Lectura, España, 2000.

[2] Es por esto que yo digo que, ni en eso que dice el analisante, ni en eso que dice el analista, hay otra cosa que escritura.

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