La columna de Miguel Fortuna

“Hay que tener una rebeldía cívica y social y plantear que no se puede pagar. Vamos a tener un nuevo ruidazo y pronto, porque no son estas las tarifas.

“Estas tarifas nos llevan al borde del precipicio”

Texto:


“Yo dije que esto era la crónica de una muerta anunciada hace meses cuando todos me decían: “esto se achata”; afirmó Miguel Fortuna, titular del Movimiento en Defensa de los Derechos de los Consumidores (MODECUMA), en exclusiva para #NoNosQuedaOtra. “Nos están engañando, no es factura cero. Acá amenazaron de muerte a una jueza y amagaron con sacarle los fueros. El subrogante de Martina Forn falló a favor del amparo, pero la cámara lo dejó sin efecto de forma suspensiva; esto quiere decir que la cautelar queda en la nada y el aumento sigue vigente. El otro dia tuvimos una audiencia pública para convalidar nuevos aumentos a partir de febrero. Ahora para el 14 de diciembre habrá una nueva audiencia por un nuevo incremento en el precio de la electricidad”.

Fortuna consideró que “Hay que tener una rebeldía cívica y social y plantear que no se puede pagar. Vamos a tener un nuevo ruidazo y pronto, porque no son estas las tarifas. Las del gas se van a actualizar cada cuatro meses y a precio dólar. Esto nos lleva al borde del precipicio. Hay que empezar a organizarse porque la gente no va a poder pagar y se van a venir los cortes. Hay que analizar cómo paramos cuando te vengan a cortar la luz e ir a las distribuidoras a quejarse. Cuando organizamos el primer ruidazo, apenas lo convocamos la gente estalló, porque las colas rebalsaban en las puertas de las empresas de servicios -y la gente no iba ahi a festejar el cumpleaños- iba con bronca porque era excesivo”.

Asimismo, el titular de MODECUMA alertó sobre la importancia en el control de lo actuado por las empresas: “Otra de las cosas es que hay que ver si les midieron bien a los usuarios. Porque es posible que las empresas, en los meses que facturaron en cero, hayan dejado de chequear los medidores y después lo hayan acumulado con el aumento. Por lo tanto generan un doble impacto, miden mas energía, fuerzan a los consumidores a pasarse de categoría y encima les cobran el aumento. Lo que hay que hacer es ir a las distribuidoras a renegociar la deuda. Hay que aprovechar ahora que están desesperadas por agarrar plata porque hace seis meses que no cobran. Es una política de descontento social, hay que hacer valer nuestros derechos”.

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