Columna Gustavo López en #NoNosQuedaOtra

Volver al Fondo implica volver a las políticas de ajuste que dejaron millones de desocupados, de pobres y la mayor desigualdad en la brecha entre pobres y ricos.

DERECHO AL FONDO

Texto:
Fotografia: El Mago


El lenguaje es lo suficientemente claro para dejar en evidencia las contradicciones o lo que es peor, los engaños.

¿Por qué digo esto? Sencillo, porque la sabiduría popular ha señalado desde siempre que lo mejor que nos puede pasar como síntoma de mejoría, es salir “del fondo”, salir hacia arriba, para adelante.

Sin embargo nuestro gobierno se empeña, y lo ha conseguido, en volver al fondo. Suena feo, no? Volver al fondo, para atrás, hacia abajo…

Esta semana, después de más de una década, una misión del Fondo monetario internacional vino para volver a monitorear la economía Argentina. El F.M.I. fue ideado en 1944, durante la Segunda Guerra Mundial por parta de los países aliados y su puesta en marcha fue en diciembre de 1945. Sus estatutos establecen como su misión la de fomentar la cooperación monetaria internacional; facilitar la expansión y el crecimiento equilibrado del comercio internacional; fomentar la estabilidad cambiaria; contribuir a establecer un sistema multilateral de pagos para las transacciones corrientes entre los países miembros y eliminar las restricciones cambiarias que dificulten la expansión del comercio mundial, entre otros objetivos. Junto con el Banco Mundial, fueron pensados para ayudar a los países en desarrollo para mejorar su situación económica y favorecer el crecimiento.

Nada de esto ocurre. A partir del consenso de Washington, el F.M.I. tuvo como objetivo central la aplicación de políticas de libre mercado en favor de las economías de los países centrales. Con la crisis del petróleo de mediados de la década del 70’ y con el cambio de paradigma de acumulación del sistema capitalista que pasó del desarrollo industrialista a la acumulación financiera, el FMI ocupó la centralidad de esas políticas económicas en los países periféricos.

Producto de un endeudamiento brutal, durante las dictaduras y luego en la etapa neoliberal, el Fondo alentó el endeudamiento externo para luego presionar sobre los países para privatizar las áreas rentables del Estado como moneda de canje del pago de la deuda.

Volver al Fondo implica volver a las políticas de ajuste que dejaron millones de desocupados, de pobres y la mayor desigualdad en la brecha entre pobres y ricos.

Los Estados Nacionales ceden su soberanía política y económica en favor de los grandes grupos concentrados, que son representados por el FMI.

En la misma semana y con la misma falacia en el lenguaje, un juez federal que representa políticamente los intereses de esos grupos económicos, quiere quemar las cunitas.

La cuna es por definición, el lugar de contención del recién nacido. La base donde descansa en reemplazo del regazo de su madre. Su lugar.

Ni los Faraones del antiguo Egipto se atrevieron a tanto, porque si hubieran quemado el moisés, hoy no tendríamos ni los diez mandamientos.

Gustavo López

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