La denuncia del Abuso Sexual Infantil a través del Arte

Durante años vivió con la boca tapada, vivió el silencio. Ahora que no es una nena, ahora que nadie la calla enciende arte en su cuerpo, juega, no para, se enrosca las manos y salta al frente. Valiente.

El cierre del Silencio

Texto:
Fotografia: Gisela Chiquiar


Escribe Talita de Lázzari

Durante años vivió con la boca tapada, vivió el silencio. Ahora que no es una nena, ahora que nadie la calla enciende arte en su cuerpo, juega, no para, se enrosca las manos y salta al frente. Valiente. El 3 de Junio como muchxs artistas feministas, Gabriela Crespo Martí salió a la calle para mostrar la historia de una, que es la misma historia de muchxs niñxs sobreviventes de Abuso Sexual Infantil.

Se improvisó un escenario alrededor de su mirada. Saltó poesía para gritar por una nueva infancia. Hizo ruido cada vez que sus botas marrones chocaron contra el piso, descargó bronca. Sintió culpa, vergüenza y miedo. Saltó una y otra vez. Empujó su mirada hacia arriba, estalló y pidió ayuda hasta que por fin, alguien entendió que tenía que hablar. Tragó aire frio y se desahogó.

En nuestro país, se estima que unx de cada cinco niñxs es abusadx por un hombre, generalmente, se trata de familiares directos o allegados al círculo íntimo de la familia, el 80 por ciento de las víctimas son nenas de una edad promedio de ocho años. Los abusadores mediante manipulaciones y amenazas reproducen el círculo violento, por momentos, parece girar la cuesta de la impunidad cuando la palabra de lxs niñxs tiene lugar. Sin embargo, el círculo infinito no se cierra fácilmente, sino que se reproduce y quienes se animan a denunciar son desoídos en el camino de los procesos judiciales. Mientras, los ataques contra lxs madres y lxs niñxs no cesan, los abusadores afinan su puntería y amplían sus objetivos hacia los peritos que lxs asisten. En la mayoría de los casos, la justicia re vincula y entrena el falso Síndrome de Alienación Parental, entrega a lxs niñxs, así actúa.

La performance en la marcha: Una reacción al Abuso

En las redes sociales, desfilan fotos de esos cuerpos en lucha, videos, audios y escritos de cronistas populares que abrieron la boca para recuperar momentos de la segunda marcha de Ni Una Menos. Allí, sus miradas que son recortes que actualizan sentidos sociales. Aquí, algo más sobre esos cuerpos que históricamente fueron carne de cañón, territorios de ocupación, de conquista y de opresión; pero que marchando son cuerpos actuantes y sonantes que mediante la expresión artística descubren lo que llevan dentro.

El 3 de Junio, la intervención es una honesta exploración de sentimientos. Las performances son la reserva de creatividad que empodera y se convierte en el motor que envuelve el cuerpo de esta activista, feminista que se juega: “No al silencio, ni al miedo”. Su intervención pone al descubierto el valor de la palabra y va más allá del placer estético o de una explosión de sentimientos. Como activista Gabriela actúa, lucha para visibilizar, denunciar y desarticular violencias, para poder compartir miedos y  esperanzas contra el Abuso Sexual Infantil.

El estado es responsable:

El tránsito democrático de los últimos años modificó la conciencia social y los paisajes públicos provocando la apertura de los ideales que permitieron que las mujeres nos encontremos posicionadas en un nuevo escenario de derechos. Esta posibilidad se visibiliza en las calles y perdura en las irrupciones en el espacio público creando una subjetividad que atraviesa los cuerpos, experiencias y discursos, que empezaron a tomar conciencia del cambio histórico que el feminismo trae.

Vale advertir que el empobrecimiento que genera la política de gobierno recae sobre lxs más vulnerables: las mujeres y niñxs víctimas y sobrevivientes de violencias machistas.  A esto se suma medidas como la suspensión de programas de asistencia, el agravante del accionar del aparato judicial, el cual usa y abusa de su poder patriarcal, clasista y machista. En esta coyuntura política compleja, es preciso decir que  aunque en la superficie de los discursos se mencionen los femicidios y el Abuso Sexual Infantil siguen siendo problemas negados por el Estado.

En la Marcha de Ni Una Menos vibró la explosión creativa de quienes de diferentes formas plantean realizar acciones afirmativas concretas para generar redes y trabajar este tema desatendido por las instituciones, el Estado y la Justicia. Cada vez somos más las que nos queremos y encontramos para que nunca más, la violencia patriarcal abuse, para que nuestras organizaciones apuesten y para que la sociedad haga nacer una causa colectiva: El derecho de lxs niñxs a vivir una infancia sin violencias, sin revictimización e impunidad por las causas de Abuso Sexual Infantil.

abriendo el cierre

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