¿Quién es Susana Malcorra?

Seguramente, si alcanza la Secretaría General de la ONU en los próximos meses, se ocultará su responsabilidad en el manejo de tropas que invaden países y someten a sus habitantes en delitos aberrantes que la organización se encarga, por lo que surgen de los hechos comentados, de encubrir.

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Fotografia: www.infobae.com


Escribe Ignacio Campos*  INFO BAIRES 24

Surge de fuentes internacionales, que en un pase de magia que haría Barak Obama hacia fines de 2016, la ex Ceo internacional de IBM y otras corporaciones, Susana Malcorra, canciller de Mauricio Macri, podría ser beneficiada con la Secretaría General de las Naciones Unidas. La jugada se inscribe en el flamante tablero que Obama y las corporaciones imperialistas con base de EE.UU han trazado para América del Sur. Primero fue la ofensiva contra Venezuela, Brasil, Ecuador, Bolivia y Argentina, luego, con la elección que ganó por escaso margen Macri con sus aliados, se trata de hacer del país un “ejemplo” neoliberal ante el mundo.

Susana Malcorra carece de otra experiencia internacional que la que realizó, lanzada desde el país del norte, cuando fue jefa de gabinete del titular de la ONU, Ban Ki-Moon. No hay mayores méritos en su producción en el organismo pero sí, un acatamiento a rajatabla de las políticas que realizaba bajo la supervisión del Departamento de Estado, a quien al parecer responde. Y es de tal nivel este “servicio”, que en el propio entorno macrista que comanda el gobierno, se comenta ese hecho. Susana no responde a Mauricio, dicen funcionarios de Cambiemos, sino a sus jefes superiores.

A fines de 2015, se mencionó que la ahora jefa de cancillería, se encontraba comprometida con una investigación debido a un presunto encubrimiento de abuso de menores en la República Centroafricana. Cabe recordar que en 2013, luego de un golpe de Estado, Francia invadió el país para reponer al presidente que respondía a gobiernos occidentales. Producida la intervención del gobierno de Hollande, una denominada misión de paz de la ONU, puso allí más de 12 mil “cascos azules” de más de 40 países para sostener sus intereses. La operación estaba a cargo de la llamada Misión Multidimensional Integrada de las Naciones Unidas para la Estabilización del África Central y de inmediato, se sucedieron diversas denuncias de abusos sexuales de los hombres de la ONU contra menores africanos en campos de refugiados.

La presión fue tal que Ban Ki-Moon, que especuló en principio con que el caso no pasaría a mayores (no es la primera denuncia contra soldados de la ONU por violaciones) retiró al jefe de la misión, Babacar Gaye. Lo grave en primer término fue que las violaciones tuvieron como víctimas a niños, luego que las mismas se habrían efectuado en un campo de refugiados, en territorio de la ONU.

En la Argentina, está afiliada a la Unión Cívica Radical, es amiga de Lilita Carrió desde los tiempos en que su estudio en Resistencia, Chaco, representaba a la mayor parte de las empresas extranjeras del menemismo y despedía a cientos de trabajadores.

Malcorra dejó afuera de la grilla a Fulvio Pompeo, cuando Macri definió quien iba a la cancillería. Pompeo es secretario de Asuntos Estratégicos de la Jefatura de Gabinete, y era el hombre del gobierno con experiencia en cancillería. Es él a quien colegas de gabinete, e incluso políticos de otras fuerzas, señalan como quien define en voz baja a Malcorra como una funcionaria que responde a “la embajada”, no a Macri.

Estalla la denuncia

El 29 de abril de 2015, el periódico británico “The Guardian” publicó las denuncias que señalaban a soldados franceses como los abusadores. El testimonio de Anders Kompass, especialista en DD.HH sueco, que es funcionario de la ONU, fueron decisivas para que el escándalo estallase. Kompass había sido suspendido cuando informó al gobierno francés sobre los hechos. Para los franceses, al parecer adoctrinados en las guerras de Indochina y Argelia, el abuso no era un tema de preocupación. Kompass reveló en mayo de 2014, que un niño centroafricano de 11 años declaró que un soldado francés, a quien vio en un campo de desplazados, le ofertó dar comida canjeándola por sexo oral. El soldado francés no terminó allí, sino que violó al niño, le dio dinero y algo de comida.

Unicef  reveló después que había unos 13 casos similares cometidos por 16 soldados de la misión de la ONU. Soldados franceses habían cometido 13 episodios, dos de Guinea Ecuatorial y tres de Chad, y se indicó que había siete como cómplices más.

La ONU no respondió ante los hechos y al alertar Kompass al gobierno de Francia, a fines de julio se lanzó una investigación. Ban Ki-Moon no mencionó jamás el tema como si se tratara de un asunto corriente en su gestión. En ese momento, la jefa de gabinete de Ban Ki-Moon, que operaba esas acciones, era Susana Malcorra.

Los silencios de Susana Malcorra

El destacado periodista Walter Goobar, señaló luego en el semanario Miradas al Sur, que Malcorra llamó a una reunión en Turín, Italia, junto miembros de las Naciones Unidas como el Alto Comisionado para los DD.HH, el príncipe jordano Zeid Ra’ad Al-Hussein, jefe de Kompass en la organización. El príncipe sería quien poco después, denunciaría a Kompass por avisar al gobierno de François Hollande de las violaciones.

Malcorra entonces, sin mencionar los abusos, justificó que el funcionario relegado era “culpable de mala conducta”. Cuando un tribunal de apelaciones ordenó a la ONU devolver a Kompass en su cargo, confirmó además, que la medida era “prima facie (a primera vista) ilegal”.

Ban Ki-Moon intervino entonces antes la difícil situación que se le presentaba como a Susana Malcorra, y dispuso conforma un tribunal de tres jueces independientes para revisar el caso. No se trataba de investigar los abusos de menores en la República Centroafricana intervenida de modo ilegal y arbitrario por Francia, sino un intento de cubrir el escándalo dentro de la ONU.

Posteriormente, según la publicación “Foreign Policy”, el tribunal de la ONU sostuvo que Malcorra y el príncipe Al-Hussein y otros altos funcionarios actuaron de modo incorrecto pero no los acusó de abuso de autoridad.

Expresa un dicho que, entre bueyes no hay cornadas, y eso parece que fue lo que sucedió. Para los jueces también, la operatoria en terreno, a cargo del jefe de la misión, el senegalés Babacar Gaye, fue fallida. Así, Gaye dejó su cargo. Sostienen que en el escándalo, podría haber terminado su gestión la jefa de gabinete del secretario general, Susana Malcorra que, al dejar su cargo para pasar a servir a las órdenes de Mauricio Macri por posible imposición del Departamento de Estado, salvó las ropas en tiempo de descuento.

La ahora canciller, antes funcionaria de IBM y Telecom, entre otras, era presentada en tanto a los argentinos como experta en relaciones internacionales. Se omitía decir que era protagonista principal, por cierto en el campo de los vínculos en el exterior, en un caso de abusos sexuales incluso a menores de edad, en la castigada África.

Seguramente, si alcanza la Secretaría General de la ONU en los próximos meses, se ocultará su responsabilidad en el manejo de tropas que invaden países y someten a sus habitantes en delitos aberrantes que la organización se encarga, por lo que surgen de los hechos comentados, de encubrir. No es el mejor modo de presentar a la Argentina como parte de un plan para “estar otra vez en el mundo”. En tanto, es posible que los soldados vuelvan a incurrir en ese tipo de acciones ya que por lo visto, para la organización y sus funcionarios, no son pasibles de sanciones. Al menos, cuando se trata de menores africanos.

* Director de Info Baires 24.

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