No es un carnaval cualquiera

Lucas Cáceres fue también fundador allá por el 2007 de la convocante banda Los Prófugos del Borda, pionera en esto de mezclar el rock con la murga. Bajo esa impronta logró incluso acercar a músicos provenientes del carnaval uruguayo hacia una nueva visión del carnaval porteño

Lucas Cáceres y Los Involcables

Texto:
Fotografia: Nicolás F. Blanco


Escribe: Sofía Ponce de León

Este año de carnaval no es cualquier año. Desde que se restauraron los feriados de carnaval por medio del decreto 1584/10 firmado por Cristina Fernández, es la primera vez que el kirchnerismo no está en el gobierno. A través de la mirada de Lucas Cáceres, un “Atrevido por Costumbre”, quisimos conocer qué sienten los murgueros y como se vivieron este carnaval.

Cae la tarde y los ruidos de los instrumentos y de algunas voces se empiezan a escuchar en las calles palermitanas. Varios “atrevidos” —como ellos mismos se llaman— están comenzando a practicar para el ensayo del escenario. Atrevidos por Costumbre es una de las legendarias murgas del carnaval porteño que este año está cumpliendo sus 20 años. Fue formadora de reconocidos artistas como Osqui Guzmán, Rodrigo de la Serna y personajes del tamaño de Oscar Moro. Actualmente unas 200 personas forman parte de este colectivo cultural que cuenta en su repertorio alrededor de 50 canciones.

“Siempre habrá un Atrevido para entrarle al carnaval”, se escucha en el ensayo de la parte de escenario de la murga. El sonido de un saxo, una flauta traversa, un bajo y un acordeón no es algo que se acostumbre dentro de una murga. Y los Atrevidos por Costumbre, como bien lo dice su nombre, “atrevidamente” incorporaron estos instrumentos en la esfera murguera hace 15 años. Lucas Cáceres, el director artístico-musical y arreglador de los Atrevidos, es el responsable de hacer magia para que cada uno de los instrumentos y las voces se luzcan en las presentaciones.

El grupo que coordina Lucas está formado siete u ocho cantantes y por siete instrumentos. Ellos conforman lo que se conoce como “escenario” y son los encargados de hacer las canciones y armar la puesta artística en cuanto a música se refiere. La idea es que la las canciones y los arreglos se escuchen de la mejor manera.

“En la murga empecé a formarme como músico rioplatense”, afirma Lucas, y nos cuenta que Atrevidos por Costumbre fue pionera en el uso de instrumentos melódicos en el género. Lucas considera que la murga lo formó como artista integral, porque fue ahí donde empezó todo y descubrió su pasión. Participó de los Atrevidos por Costumbre del 2000 al 2004. Después de algunos años de ausencia, regresó con un gran desafío en mente: volver a recuperar el potencial musical que la murga supo tener y recobrar el lugar que tuvo en el carnaval dentro de la categoría A, las más alta que otorga la comisión evaluadora que examina a todas las murgas para el carnaval siguiente.

En el ensayo todos se saludan, uno ayuda al otro y lo más lindo de todo es que hay personas de todas las edades. Algunos son hijos de atrevidas y atrevidos y otros experimentan la familia murguera por primera vez. Como Martina, de 8 años que bailará y debutará en los Atrevidos y nos cuenta que está muy emocionada porque vendrán a verla sus familiares y habrá mucha gente. La preparación es muy intensa.

El espectáculo se empieza a armar desde cero en el mes de noviembre con al menos un ensayo por semana. A medida que se acerca el carnaval, se intensifican los horarios de juntada. Cables, tornillos, parlantes dan vuelta por la calle El Salvador, en frente de la escuela Nicolás Avellaneda que sirve como caja de resonancia para el juego de voces que van y vienen. Todavía no nos queda muy en claro en qué consiste esto de ser arreglador musical de una murga y Lucas nos cuenta que la forma de trabajar que tienen los Atrevidos por Costumbre es bastante particular.

“Desde el punto de vista artístico musical la murga es un género que es bastante simple y la nuestra fue pionera en introducir instrumentos musicales y arreglos corales hace 10 o 15 años. Eso se fue perdiendo porque la murga empezó a tener un fuerte rol social para contener a los pibes de los pocos lugares pobres que fueron quedando en Palermo, para que no caigan en el paco y otras porquerías. Por ende, la parte artística de la murga perdió preponderancia y los músicos profesionales se retiraron para hacer sus respectivas carreras. A mí me convocaron para poder reunirlos y restablecer esa característica tan fuerte de los Atrevidos”.

De a poco van llegando los que faltaban. Primero un bombo, después el saxo y otros sonidos vibran cada vez más fuerte, lo que invita al caminante distraído que pasaba por ahí a quedarse y ver de qué se trata todo esto. Preguntamos a algunos Atrevidos qué significa para ellos la murga y surgen frases realmente dignas de una reflexión filosófica y por qué no de la vida misma. “La murga expresa lo que muchas veces no se dice”, afirma Nicolás. “La murga dice”, continúa Gustavo.

“El carnaval te exige que haya una canción de entrada; una de crítica y una de retirada. En estos ensayos nos estamos enfocando en esas tres”, nos cuenta Lucas mientras chequea que el sonido salga bien. 

“Fuimos palabras, fuimos sinceros fuimos leña y fuimos fuego.
Para creer de nuevo; para escribir y cantar sobre el blanco y negro.
Para estudiar y mantener el recreo.
Para escuchar a Néstor de lejos y respetar sus huevos.
Casi con reparo, casi con bochorno, pero con el corazón eterno.
Los Atrevidos tomamos por asalto el cielo y la pasión había vuelto y volver,
volver, fue un quilombo nuevo”.
 

Estos versos son parte de la canción de retirada que prepararon en honor a Néstor Kirchner. En la canción se mencionan las diferentes políticas inclusivas que se lanzaron durante los 12 años de gobierno kirchnerista. Inclusive, en uno de sus ritmos se deja entrever —casi sin notarlo— la nueva canción de resistencia que tanto se escucha en las marchas y manifestaciones: “Oh, vamos a volver, a volver, a volver…”. Los ojos se nos ponen vidriosos.

La pasión y la emoción se adueñan del lugar hasta el punto en que el público y los artistas se olvidan que es sólo un ensayo. La piel de gallina y el balanceo inconsciente del cuerpo con el ritmo casi que se vuelven una adicción. Es inevitable por más que uno lo intente que el ritmo murguero no le gane al cuerpo. Hasta el más resistente miembro del público pierde. El pie comienza a marcar el ritmo lentamente y después sube hasta la cintura que se mueve para un lado y para otro y finalmente a las manos que aplauden fervorosamente a los Atrevidos por Costumbre, con ovación, con pasión algunos y otros con sorpresa de haberse encontrado mientras caminaban con un espectáculo que sacude, despierta y moviliza.

El Gallego es el director de los Atrevidos por Costumbre y el principal creador de las letras de las canciones que la murga canta en los corsos porteños. Además de murguero y psicólogo, se define 100% peronista y es desde ese lugar que construye las letras y el mensaje que la murga quiere transmitir al público. “Cuando hay una murga es porque no hay un Estado muy presente, porque el afuera está más armado que el adentro”, sentencia el Gallego. Una frase que en estos tiempos resuena más que nunca.

ELEGIDA_dsc_4245_ph_nicolas f. blanco

Lucas Cáceres y Los Involcables

Lucas Cáceres fue también fundador allá por el 2007 de la convocante banda Los Prófugos del Borda, pionera en esto de mezclar el rock con la murga. Bajo esa impronta logró incluso acercar a músicos provenientes del carnaval uruguayo hacia una nueva visión del carnaval porteño, tales como Alejandro Balbis, Falta y Resto, Curtidores de Hongos y Agarrate Catalina. Otro de los hechos que se destaca en su carrera fue el haber sido el arreglador de los coros de la primera presentación de Las Pastillas del Abuelo en el Luna Park en el año 2008 y de diversas bandas de rock que contaron con coros murgueros en sus presentaciones.

En 2011 decidió encarar otro sueño y tomó la decisión de fundar su primer proyecto enteramente solista junto a músicos de Buenos Aires y Montevideo provenientes de proyectos como La Triada, Contrafarsa, la banda de Micaela Farías Gómez. Así nació “Lucas Cáceres y Los Involcables”, con un repertorio apoyado en tres ritmos principales: el tango, el carnaval del Río de la Plata y la música popular de Brasil, que son ni más ni menos que sus más grandes pasiones.

El carnaval y su historia

El feriado de carnaval fue prohibido en 1976 por el presidente de facto Jorge Rafael Videla. Desde esa fecha, ningún gobierno de turno lo quiso reponer, hasta que Cristina Fernández de Kirchner decidió recuperar esta fiesta popular y restauró los dos días de feriados que corresponden al festejo carnavalesco. En el decreto 1584/10, que devolvió a los carnavales su verdadera existencia, se declara que el carnaval es “una de las manifestaciones más genuinas de las diferentes culturas” del país, “fomenta la participación y transmisión de los valores que nos identifican” y “funciona como integrador social y cultural”.

Repudio a la represión

“Pasadas las nueve de la noche, estábamos con los pibes y las pibas de la murga ensayando sobre la calle Bonorino, en la Villa 1-11-14 del Bajo Flores, cuando vimos que venía hacia nosotros un patrullero de Gendarmería, por la calle Charrúa. Al llegar hasta donde estábamos, les pedimos por favor que esperara un ratito y, luego, si podía salir hacia atrás, porque no se podía pasar por ahí, ya que había muchos chicos y chicas bailando. Pero no alcanzó con decirles por favor. Avanzaron, sin importarles que hubiera menores. Y así fue como lastimaron a los dos primeros nenes, rozándolos con el coche, mientras pasaban de prepo por el medio”, sostuvo el director de la murga Los Auténticos Reyes del Ritmo, Gustavo González, a través del portal de La Garganta Poderosa. Hubo al menos 16 niños heridos por balas de goma. Desde cada murga y en cada corso se repudió el accionar de la Gendarmería para evitar que un suceso semejante vuelva a suceder.

ELEGIDA_dsc_4327_ph_nicolas f. blanco

  • Facebook
  • Google Plus