Quién defiende a un abusador, defiende la pedofilia.

El abuso sexual en la infancia es TORTURA.

Condenada por ser humana

Texto:
Fotografia: quedigital.com.ar
Ilustración: Maite Larumbe


Cada vez que pasa algo así, pienso que el capitalismo no tiene solución. Por eso vale la pena estar viva, porque a la hora de ver correr las agujas resistimos en el tiempo y con él. Quienes tenemos deseo de que esto cambie ponemos el cuerpo todos los días. Por eso hoy, más que nunca, estamos con Daniela Lezcano quien atraviesa un estado de injusticia, a flor de piel. Ella es quien hoy está en la mira de la justicia por defender los derechos vulnerados de una niña de cuatro años víctima de abuso sexual. Como profesional psicóloga especializada en la temática testimonió situaciones de violencia familiar extrema y abuso sexual por parte del progenitor de la niña. Daniela Lezcano, fue condenada hoy a 2 años de prisión en suspenso y 6 años de inhabilitación de la profesión, por el Tribunal Criminal Oral 1, integrado por los jueces Guillermo Arecha, Gustavo Agustín Echeverría y Carlos Pocorena. ¿Qué clase de ficción es esta? Una profesional atiende a una niña, la escucha, con todo lo que eso significa, y tiene el compromiso ético de denunciar la situación. ¿La respuesta del poeder judicial? Condenarlas a las tres. A la psicóloga, a la madre y a la niña.

Si investigamos un poco más el caso, la primera pista nos lleva a la abogada defensora Patricia Perelló quien denunció públicamente que Lezcano había distorsionado una prueba (supuestamente agregó una mueca de tristeza a un dibujo) para darle mayor peso a su informe. ¿Es creíble que una profesional psicóloga actúe como si no tuviera idea de lo obvio que podría llegar a ser la intervención de un adulto en el dibujo de un niño? ¿Acaso no es una prueba contundente que la niña haya podido decir a través de los juegos, los dibujos y de diversas sintomatologías, lo que su “papá” le hacía? ¿Es que no vale aboslutamente nada la palabra de la niña? No quiero ser intuitiva pero algo me dice que detrás de la mueca de tristeza que “manipuló” Lezcano, está la sonrisa manipuladora de la doctora Perelló y sus fiscales amigos.

¿Por qué será que los funcionarios judiciales en vez de investigar al abusador de la niña ponen la lupa en quien defiende a la víctima y no en el victimario? Retomemos la pista: la Doctora Perelló inició su carrera defendiendo a Carlos Monzón en el asesinato de su esposa. Dicho sea de paso si una busca en google “Alicia Muñiz”, aparece “la esposa de Monzón”. Va quedando claro que el feminicidio no termina después de un asesinato. Perelló fue también la abogada defensora de los asesinos y violadores de Natalia Melmman en Miramar; es la abogada que defendió a las personas que fueron denunciadas en la causa de Nuestra Señora del Camino con veinte denuncias de abuso. Y sigue la lista, también defendió a los abusadores del colegio del Divino Rostro. Con este breve resumen prontuario podemos a priori imaginar que la doctora gusta de defender a asesinos, pedófilos y violadores y que, para ello, llega al punto miserable de contaminar pruebas y procesar a los profesionales psicólogos utilizando el SAP como artilugio. Ténicas de Backlash, machistas y patriarcales. Actualmente la prestigiosa doctora está defendiendo el caso Giannelli en Mar del plata donde hay 38 denuncias de abuso en un colegio religioso.

En el programa “No nos queda Otra” del lunes 29 de septiembre, Daniela Lezcano aseguró: “Siempre dicen que las madres han confabulado, que los niños han sido inducidos, que no están relatando lo que sucedió y que los psicólogos nos enganchamos en eso, como si tuviéramos una empresa para crear abuso e informar así”. El sistema judicial guarda su perversión desde el lenguaje y las formas. ¿Por qué se debe nombrar “presunto” al abusador y no a la víctima? No podemos hablar de “presunta víctima” ¡es un disparate! pero claro que los procedimientos penales se encargan constantemente de victimizar al victimario de manera estratégica para no visualizar la problemática social que nos hace responsables a TODXS como ciudadanxs.

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¿Como puede ser que esta señora esté habilitada para trabajar y Lezcano se haya quedado sin matrícula? La niña es víctima, revictimizada y está siendo desoída, la madre que protege es etiquetada como “loca” a través del SAP: un síndrome inventado por un pedófilo confeso que hacía apología a la iniciación sexual de los niños por parte de los progenitores. Para los profesionales que testimonian y defienden también hay SAP pero tiene otro nombre: se llama backlash. Lezcano es juzgada por “truchar” un dibujo que permaneció larguísimo tiempo en una comisaría, como si la corrupción no existiera en la institución “policia” y más teniendo en cuenta que no fue ella quien hizo entrega en mano de ese dibujo/prueba.
Tampoco creamos que los dibujos que los profesionales presentan en el poder judicial como prueba son avalados y aceptados por el mismo. En su gran mayoría desestiman informes, dibujos, o materiales que presentan los diversos profesionales especializados en dicha temática. El problema acá, es cómo la estrategia de una persona con bajos valores éticos y reproductora de miseria humana e impunidad utilizó algo que sí debería ser tenido en cuenta, porque los dibujos realizados por los niños víctimas de abuso sexual efectivamente muestran indicadores y proyecciones claras de las situaciones de violencia vividas por esos niños y niñas.
Es tan sencillo como un llamado telefónico y dinero para que todo esto pueda darse. Corrupción y líneas de complicidad las que enumeraré a continuación. 1. El fiscal Marcos Egusquiza, que aparte de desestimar el abuso dio lugar a la investigación de Lezcano.  2. El perito Adolfo Loreal, cómplice que realiza la cámara gesell induciendo el discurso y revictimizando a la niña. Cuando la niña estaba por ingresar a prestar testimonio, permitió que el abusador y su familia perversa estén a metros de ella con contacto visual e incluso vocal. 3. El colegio de psicólogos de Azul es el único colegio en la Argentina que no se pronuncia contra el SAP. 4. La comisaria de la mujer que “descuida” una cadena estéril de custodia. 5 El diario la Voz del Interior 6. El tribunal que la declaró culpable.

Todo empezó porque la señora Perelló acomodó su discurso en “la voz de Tandil”, medio comunicacional que dio lugar a la investigación de la psicóloga, medio que también juega como cómplice en esta tremenda historia de terror, en la que mientras se levanta la voz de la estrategia defensora de la pedofilia y se persigue a Daniela Lezcano, continua el silenciamiento de la niña víctima tapándole la boca tanto a la psicóloga, como a la niña.
A todos ellos, les podríamos recordar que el abuso sexual infantil es TORTURA, que la revictimización es un daño siniestro, que para que esto no suceda hay que trabajar con valores éticos ineludibles, insoslayables, comprometidos, como los valores que Daniela Lezcano construyó. No está sola y somos muchxs lxs que junto a ella defendemos a esa niña que confió en su madre, confió en su psicóloga y confió en nosotrxs, aquellxs que queremos que la justicia sea JUSTICIA.

Abuso sexual en la infancia: Nunca Más.

Es hora de que como sociedad nos planteemos seriamente qué podemos hacer frente a la presencia tan clara de una fiel activista de la pedofilia que trabaja en contra de los Derechos Humanos y en contra de la convención de los derechos de los niños. Quizá se trate de otro ejemplo residual de la última dictadura cívico-militar de la cuál, todavía, quedan muchas responsabilidades por investigar.

Escuchá la entrevista de “No Nos queda Otra” en AM 740, Radio Rebelde

Patricia Perelló: La abogada del diablo.

Patricia Perelló: La abogada del diablo.

 

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