Entrevista a Osvaldo Jalil

Osvaldo Jalil nos relata las apasionadas sensaciones de lo que él mismo llama su oficio. Su taller en Villa Luro retiene la huella de la gubia en la madera, el olor de la tinta en el papel y las prensas que presumen la hidalguía que generan a diario.

El grabado como acto de placer

Texto:
Fotografia: Nicolás F. Blanco


extra_Síndrome urbano I 60 x 30 cm 001 webOsvaldo Jalil nos relata las apasionadas sensaciones de lo que él mismo llama su oficio. Su taller en Villa Luro retiene la huella de la gubia en la madera, el olor de la tinta en el papel y las prensas que presumen la hidalguía que generan a diario. Y lo dice así, sin vueltas: “Soy un tipo que dibuja todo el tiempo, en cualquier papel hago un boceto y luego lo trabajo en madera. Soy xilógrafo”. Jalil nos cuenta que López Taetzel habló de un diálogo de enamorados entre la madera y el grabador. “Es muy intenso, es muy grato, es muy erótico el hecho de grabar”.


IMG_20150518_111008508_colorWEB

¿Cómo fue que llegaste a este lugar artístico? ¿Por qué te enamoraste del grabado?
Empecé dibujando de pequeño. Estudié dibujo y pintura con Demetrio Urruchúa, dejé unos años, hasta que después empecé en MEEBA (Mutualidad de Estudiantes Egresados de Bellas Artes) en la década del 70, en la época de la dictadura. A la vez empecé a estudiar pintura en el taller de Juan López Taetzel. Un día apareció Demestre y empezó a mostrar grabados. Es difícil explicar para quien no sabe lo que es el grabado cómo es el asunto de que trabajás la obra del derecho y la imprimís al revés, o trabajás del revés y la imprimís del derecho. Es algo confuso y yo tenía la lógica confusión de alguien que no sabe. Cada vez que lo veía a Demestre lo volvía loco a preguntas. Recuerdo que me dijo: “No me jodas más, vení a mi taller que yo te enseño”. Así fue que empecé a estudiar con él. Y como decía Demestre: “Uno empieza a sentir el olor a tinta y se enamora del grabado”. Es un momento muy mágico cuando levantás por primera vez una impresión tuya. Allí, en su taller, empecé a hacer grabado con una prensa muy rudimentaria y nunca más paré. Después empecé a estudiar mucho. Me fui a Cuba porque quería hacer litografía, pasé por el Taller Experimental de Gráfica de la Habana. Conocí a uno de sus fundadores, el maestro José Contino. Le pregunté si podía ir al taller y me dijo “Sí, venga el año que viene”. Así fue que al otro año me quedé 15 días estudiando litografía con Pepe, que no le enseñaba a casi nadie. Fue maravilloso. Es muy difícil conseguir una máquina litográfica. Yo tengo una máquina que era de Albino Fernández . Así, de a poco, fui haciendo la carrera de grabador.

¿Cómo viviste aquellos días donde la dictadura asediaba a los jóvenes y ni hablar a los artistas?
Las dictaduras como las guerras siempre han sido gestoras de grandes obras, como las pinturas negras o los fusilamientos de Goya. Generalmente estos hechos llevan a los artistas a realizar obra. MEEBA era un lugar muy particular en esa época, un núcleo muy politizado, de militancia y de resistencia. Era un lugar de reunión donde por ejemplo podíamos ver películas del nuevo cine alemán que estaban prohibidas, como las de Werner Herzog o de Rainer Fassbinder. Se podía hablar de política pero sólo entre quienes nos conocíamos. Cuando venía gente extraña éramos señores que íbamos sólo a dibujar o pintar, nos abrumaba el silencio.

2_Megafón planeando la batalla celeste y terrestre desde una terra 001 web

La serie “América” fue descripta por la crítica por su dramatismo y por reflejar el horror y sufrimiento de inocentes. ¿Cómo surgió la necesidad y la idea de plasmar esa tragedia?
Fue una matanza que hubo en Chiapas en diciembre de 1997, un crimen detestable: el asesinato de 45 campesinos chiapanecas, entre los que había niños, mujeres embarazadas y ancianos. No había hombres jóvenes, una matanza de gente inocente, ¡una verdadera locura! Lo que más me conmovió es que era gente que salía de una misa, de un rito religioso y estos tipos los esperaron y les hicieron una emboscada al salir de misa. Esa locura del hombre. Rafael Squirru decía que “el hombre es el lobo del hombre”. Me impresionó ese hecho y además se mezcló con la guerra que hubo en la República Checa en 1996-99, allá en Kosovo. Yo pensaba: “¿Qué es lo que nos pasa?, ¿cómo se puede matar gente inocente?” Me conmueve la violencia injustificada, como pasó acá, estabas en la agenda de alguien y te venían a buscar. No podías salir a la calle, no podías tener el pelo largo ni botas con taco, algo inadmisible. Es Macri más las armas. Es la UCEP que crearon. ¿Te creés que si tuvieran el poder no harían lo mismo? Yo recuerdo quiénes fueron los que apoyaron a los milicos. ¿Cómo se puede seguir votando a esta derecha?

extra_COLOR_Chiapas II Serie America 90 x 45 cms xilografía 002 webRecorriendo tu taller observamos muchas prensas. ¿Están todas en uso o hay algunas que sólo están expuestas?
Me gusta mucho el fierro viejo, todo lo viejo me apasiona. Tengo muchas prensas viejas porque es un desperdicio no darles uso. Me acuerdo que en el Museo del Grabado había un montón de prensas que habían donado. Si una prensa la donás a un Museo, no existe, no es más una prensa, es sólo un objeto. Por eso creo que las prensas tienen que seguir vivas, por eso trato de rescatarlas. Es más, he comprado prensas y después las he vendido para que sigan viviendo. Igual que las herramientas. Tengo muchas herramientas que eran de un grabador que se llamaba Wladimiro Melgarejo Muñoz . Rescaté muchas de él y si no las hubiera rescatado andá a saber ahora dónde estarían y en qué condiciones. Resucito fierros viejos, los agarro, los rearmo, los quiero, incluso aprendí a hacer herramientas para el grabado.

DSCN0701_color

Hiciste un taller en Venezuela sobre herramientas. ¿Cómo fue esa experiencia?
Una alumna mía fue a Venezuela a hacer una exposición de ex-libris de grabadores argentinos y comentó que las herramientas que había llevado se las había hecho yo. Entonces le pidieron si podía ir a dar un curso de fabricación de herramientas. Preparé un programa, hasta ahora sólo lo había hecho en forma casera para mí y mis alumnos. Realizo las herramientas con varillas de paraguas viejos, las voy limando, y el mango son sellos que rescato hoy ya prácticamente en desuso. La experiencia fue maravillosa. Encontré por parte de los pibes una notable recepción. El curso se realizó en la Universidad de Venezuela. Todos, pibes y pibas, se motivaron y trabajaron por igual, sin miedo a las herramientas, a las pulidoras ni a las perforadoras. Los mismos chicos que hicieron el curso están haciendo unas cajitas bien presentadas con cinco o seis herramientas (gubias) para venderlas a muy bajo precio a los pibes que recién ingresan a la Universidad. Me mostraron las fotos y entonces pensé “sirvió”. Generó que están trabajando de esto y que fabrican herramientas de manera artesanal, son básicas pero son herramientas de grabado que sirven para hacer grabados.

¿Qué son los ex-libris?
Los ex-libris son grabados en pequeños formatos que se utilizan para identificar tu biblioteca. Es una expresión latina que designa un impreso de pequeñas dimensiones que, adherido a los libros, identifica a su propietario. No siempre tiene la palabra ex-libris, pueden ser temáticos también. Si tenés una biblioteca de libros eróticos, se llamará “ex-erotic”, si es de botánica “ex-folies”, si tiene que ver con la música “ex-musicis”. Pero generalmente se pone “ex-libris” y se graba una alegoría de la persona. Si a la persona le gusta pescar se graba un pez, le ponés el nombre de la persona y luego se lo pega en la contratapa de los libros. Siempre son para personas físicas o instituciones. Es para alguien que lo pueda utilizar.

Contanos de tu paso por Xylon Argentina.
Ese fue un proyecto que iniciamos con Benavidez Bedoya, Demestre, Gagliardi, Giachetti, Scannapieco, Scordamaglia, Tau, entre otros. Armamos la sociedad Xylon en Argentina con la idea de difundir los salones con todas las novedades que hubiera en grabado. En realidad Xylon es una sociedad de grabadores en madera específicamente que se fundó en Suiza, pero nosotros la transformamos en una sociedad de grabadores en general. Abierta a todos los grabadores. Acá hubo gente que tenía las direcciones de salones internacionales como si fueran propias. No te decían cómo había que hacer para participar. Benavidez Bedoya había estado en Bélgica y tenía un gran archivo de salones. Ese archivo con un convenio que se hizo con el Museo de Arte Moderno. Editamos desde Xylon todos los salones para exponer internacionalmente y lo regalábamos y distribuíamos en todo el país. Rompimos con lo elitista de la información. Decidimos hacer salones con jurado muy idóneo, para dale un carácter profesional y serio a la convocatoria. Participaron como jurado Vigo, Rueda, Versace, gente de renombre y mucho peso. También editamos una revista que todavía está en circulación. Participé durante veinte años.

En nuestro país, ¿qué pasa con la enseñanza del grabado, especialmente en su faceta institucional?
Es muy difícil. Cuando estaba la escuela de Bellas Artes estudiabas dibujo, pintura, grabado o escultura. Una generación se recibía de alguna de esas disciplinas pero había llegado con la formación de todas las técnicas. El que quería hacer grabado, por ejemplo, desarrollaba, xilografía, metal, litografía, es decir aprendía todas las técnicas gráficas. Al imponerse la Universidad Nacional de las Artes se perdió lo intensivo de la técnica. Además se incorporan las nuevas tecnologías: las nuevas tendencias a mi entender tienen un desprecio por el oficio. Creo que aprender mucho no está mal, porque después podes usar lo que más te guste. Lo que está mal es querer imponer: “Esto es lo nuevo es lo mejor, lo demás no sirve”. Uno no debería negar a Rembrandt, ni los barnices que usaba Rembrandt, porque te nutre y te permite elegir. O decir que Goya es antiguo, por ejemplo, cuando mirás sus fondos y tienen una contemporaneidad que te da miedo. El pasado forma parte de nosotros. El problema entonces de la enseñanza en las escuelas de arte es que les han hecho creer que vos tenés que hacer plata, ganar plata. El arte no es para ganar plata, si querés ganar plata andá a lo de Tinelli. ¡El arte es placer, es como tener sexo desaforado! Esto es un laburo, donde se necesita tiempo y dedicación para aprender y perdurar. ¿Sabés la gente que yo he visto pasar? Los que permanecen son los que siguen trabajando 14 horas por día. Los que en su taller pusieron el cuerpo y no la pretensión única de ser famoso.

DSCN0682_color WEB

¿Cómo ves que está el país en relación a las políticas culturales?
Mirá, yo estoy con este proyecto, creo que este es el proyecto de país que yo soñaba cuando era pibe. Pero pienso que en Cultura somos los más abandonados. Hacer, por ejemplo, un mega-evento donde está Fuerza Bruta está fantástico. Muy bien, salgamos a la calle. Pero también hay cosas mínimas como los talleres. No es posible que se sigan eligiendo cosas a dedo. Que en un Salón Nacional haya sólo 40 obras no es nada, ¡no es nada! Cuarenta de pintura, 40 grabados, 40 de dibujos. El año pasado hubo 600 grabadores que enviaron obra y aceptaron sólo 60 trabajos. El salón debería ser inclusivo y es exclusivo. Además se utiliza para eventos privados. Hay una exposición debajo de no-sé-quién y el Salón Nacional arriba. Hay cosas en Cultura que a mi entender están mal manejadas. Lo digo siempre, para mí la mejor administración que hubo en el Palais de Glace fue la de Patricio Lóizaga cuando Di Tella era el ministro de Cultura. Di Tella nos juntó a todos los que estábamos en asociaciones artísticas, escuchó nuestras propuestas y se llevaron a la práctica. Otra vez el Salón Nacional fue el 21 de setiembre, utilizó todo el salón para hacer las exposiciones y cumplió, ¿por qué? Porque era un tipo de cultura. Hoy creo que la parte de Cultura es lo más flojo que hemos tenido de este gobierno. Hay que hacerse cargo de los pibes que hacen obra en las provincias y que quieren exponer en el Salón Nacional.

¿Qué pasa con los grabadores argentinos?
Hay muy buenos grabadores nuevos. Eso sí, hay muy poco grabador de metal. Se perdió por lo que te decía antes, se va perdiendo el buen oficio. Es más fácil agarrar una computadora y decir “yo hago arte digital”. ¿Querés hacerte el digital? Entonces exponé la computadora, eso es arte digital. Si trabajás con la computadora y después lo imprimís y lo colgás como un cuadro del 1600, no estás haciendo nada de contemporáneo, estás colgando en la pared igual que si colgaras un Rembrandt, lo mismo. Entonces, ¿de qué digital me estás hablando?


3_Vestido pa la muestra – serie la rata web
Osvaldo Jalil sobre una de sus obras
“Este trabajo se llama: “Vestido pa’ la muestra – serie la rata” (2015, inédito). La serie tiene que ver con personajes que nos rodean y con los cuales convivimos y soportamos diariamente, pero sabemos que son ratas, por su modo de actuar y de vivir.”

“Es un momento muy mágico cuando levantás por primera vez una impresión tuya.”

“Si una prensa la donás a un Museo, no es más una prensa, es sólo un objeto. Las prensas tienen que seguir vivas.”

“Los ex-libris son grabados en pequeños formatos que se utilizan para identificar tu biblioteca.”

“El arte no es para ganar plata. El arte es placer, es como tener sexo desaforado.”


DSCN0683-1WEB

  • Facebook
  • Google Plus