Amar y gozar con la tecnología

Capitalismo reloaded

Por Maria Soledad Ré

Facebook es una de las principales causas de ruptura en las relaciones de pareja

El amor es un afecto, no un vínculo, pero hace lazo social en la promesa de unión a un otro, aunque se trate de unir dos soledades donde cada uno de los parteneres goce solo. Porque no existe la relación proporción sexual.

Si desde siempre el problema radicaba en la dificultad de conectar-se con los otros, de anudar los goces, de encontrarse con otro, un semejante, pero además, sexuado, ¿Cómo se traduce esta dificultad en una actualidad donde podemos estar “conectados” virtualmente a otros de forma “casi” permanente?

Parece la puesta en acto de los goces. El Chat donde me vinculo pero no me encuentro, el Facebook donde accedo a gozar de una imagen mostrando también la mía, pero sin alcanzar un verdadero acercamiento con ese sujeto que se presenta brindando su información personal. El Smartphone que suena y vibra a cada rato para recordarme que no estoy “solo” y que otros me hablan, me etiquetan, me observan, les gusto o simplemente me comentan. Todo éste Plus de Goce, y en definitiva estamos solos, porque cada vez que calla el ringtone, nos encontramos con ese menos que impulsa a la búsqueda de otro quitapenas.

Ya Freud en “el malestar en la cultura hablaba de la imposibilidad de encajar el amor del hombre con el amor de la mujer, si bien el hombre y la mujer pueden encontrarse, sus amores no se encuentran verdaderamente.

¿Qué es el amor?

En primer lugar podemos decir que el amor es un afecto, y un afecto que hace lazo. Aunque podrían decirse otras verdades acerca del amor, Colette Soler en “la maldición sobre el sexo” lo caracteriza como ilusorio, porque promete una unión con otro amor que es imposible de cumplir, como mentiroso, porque es narcisista y disimula el amor a si mismo en el amor a otro y como engañador porque el sujeto quiere su propio bien con el pretexto de buscar el bien para otro. El amor es a la falta, es una operación de una falta a otra falta, por ello las tan conocidas frases de buscar la media naranja y de complementarse en el amor, ilusión imposible de alcanzar. No existe la relación proporción sexual. En el amor uno puede amar, pero ama al amor. El amor es un sentimiento que se construye en el discurso, hubo un discurso del amor en cada época, el amor cortes que tantas veces cita Lacan, el amor clásico, el amor sacrificial del Cristianismo, el homosexual de la antigüedad. Pero a diferencia de todas estas versiones discursivas del amor, en la actualidad parece no haber un discurso específico del amor, no hay discurso de un amor socializante.

El capitalismo nos impone un tiempo y una velocidad, nos impone Consumir y Producir, nos impone ser felices y Gozar.

¿Podríamos pensar las nuevas tecnologías, como nuevas formas de formatear los goces? Si el fin del discurso amo es homogeneizar para ordenar y así alcanzar la convivencia social, ¿como se justifica la paradoja de homogeneizar manteniendo en aislamiento a las personas? Parece tratarse de aislar al sujeto, con su goce previamente formateado y su singularidad desdibujada, no para la convivencia social sino para la pertenencia a la “red social”. En lugar de convivir como sujetos pertenecemos con… objetos?

¿Y que lugar queda entonces para los afectos que hacen lazo social? En el capitalismo, no hay un modelo del amor, pero como el amor no desaparece, se trata de un amor síntoma, es decir, que al no ser un modelo social, la determinación tampoco es social, y proviene del inconsciente individual de cada uno. ¿Será por ello que las citas son virtuales?

Citas virtuales, parejas precarias, amores fugaces, innecesarios, indoloros.

El capitalismo no habla del amor, hace comercio con el amor, consumimos día de  la madre, día del padre, del niño, del abuelo, y las vidrieras se nutren de regalos para comprar en nombre de un lazo “amoroso”. Sin contar con las etiquetas, los twiters y las felicitaciones en el muro de Facebook.

¿Qué es el Goce?

Lacan dice que el goce va desde las cosquillas hasta la parrilla, osea que se trataría de algo que puede ir desde el placer hasta el dolor.

Lo que si es cierto es que el goce no se comparte, y el problema justamente surge porque uno siempre goza solo.

En la cama puede haber dos sujetos que en el mejor de los casos se aman, pero cada uno esta gozando solo, no hay complemento, no existe la relación proporción sexual.

El amor promete la unión imposible, intenta tapar la iancia producida por el plus de goce que cae como un sobrante. Si algunos que acceden al amor, aspiran a que dure para siempre, es porque tapa el sentimiento de Soledad, tapa la falta, el sentimiento de ser uno solo en el mundo.

Pero así como Marx plantea la plusvalía, el trabajo de más, el plus de trabajo, hay un menos que se descubre como plus de goce, un goce de más que se nos ofrece saciar en consumos o en ser consumidos por el amo. El plus de goce que obtenemos mediante los artilugios tecnológicos termina por convertirse en la deuda que se paga siendo gozado, consumido, objetivado.

¿Cómo no hacer lo mismo con los vínculos?

¿Para que enfrentar las mentiras, el engaño y la falsa promesa del amor, si podemos tapar con las nuevas tecnologías el mismo sentimiento que nos acecha desde antaño y ya no sentirnos más solos?

Hace un tiempo una madre preocupada consultaba porque desde que había regalado una computadora a su hija, esta había comenzado a aislarse hasta llegar a no querer salir de su cuarto en el almuerzo o la cena. Y es que saliendo de su cuarto todo comenzaba a faltar, todos estaban conectados y en todo momento, pero a través de la tecnología de Internet. Internet se presentaba como aquel lugar donde nada faltaba, donde podía hallar las respuestas a todas sus preguntas, la compañía a todas sus soledades y las descargas de todas sus tensiones. Esta ausencia de la niña a la mesa sobresalto a sus padres. Hoy la misma niña podría sentarse con su familia a comer si no olvida su smartphone a través del que la ven y puede ver a sus amigos virtuales. ¿Queda algo que pueda exaltarnos cuando todo parece andar muy bien?

Otro adolescente con problemas de obesidad dice: “tuve tiempo de estirar las patas y bajar de peso caminando ida y vuelta a internet” se le había cortado la luz en su casa.

Pero siempre hay un menos que vehiculiza la búsqueda y el deseo, sería infantil responsabilizar a la tecnología, de hecho en Internet hablamos de buscadores y se trata de una herramienta muy útil. Se trata de tener conciencia y asumir responsabilidades, de saber que el amo tiene también sus upgrades y asumir los riesgos.

Y volviendo a los afectos que hacen lazo, ese lazo que parece estar cada vez más ausente, en la actualidad no hay un discurso que se ofrezca de modelo para el amor

Hoy no existe un afecto que haga lazos sociales, hoy existen las “redes sociales”.

Frente a un espacio virtual que nos contiene a todos, corremos el riesgo de objetivarnos más de la cuenta. No es que Internet sea un monstruo a combatir, simplemente que se edifica como respuesta y en ocasiones se vuelve complejo formular allí preguntas que no deban responderse. Hacer en ese espacio virtual algo creativo para generar vínculos reales es un desafío, porque debemos hacerlo sin modelo, así como dejo de existir un ideal de amor, un discurso del amor, también comienzan a desaparecer los vínculos, a desdibujarse y virtualizarse, pero el amor no ha dejado de existir, cada uno puede escribir su propio discurso del amor y por supuesto enmarcar sus vínculos en un discurso individual, particular.

¿Cómo socializar sin caer en la red masificadora de discursos y homogeneizadora de sujetos?

Enmascarado en una falsa vuelta a la singularidad a través del aislamiento conectado, lo único a lo que se apunta es a gozar y ser gozado por un Otro omnipotente y aparentemente completo. Un amo tecnológico, el mismo de siempre pero un “Capitalismo Reloaded”.

En nuestra sociedad la objetivación de la gente ha llegado a tal punto que cada vez más personas necesitan encontrarse a si mismos.

Soy llamado a responder desde un lugar de objeto dependiente de la tecnología, y la respuesta que se me demanda debe ser al instante, como en el twiter. Cada vez más gente necesita encontrarse fuera de las necesidades y de las obligaciones del trabajo, necesitan buscarse a si mismos, saber cual es su especificidad, su singularidad.

El capitalismo programa la uniformidad completa, las modas unisex, la manera de vivir, de comunicarse, de vincularse, conocerse, presentarse. Somos productores consumidores mientras se nos consume. Se trata de un individualismo que esta ligado al anonimato y por suerte la búsqueda de diferenciarse no cede, y aunque inventen tecnologías para que hablen por nosotros de individualidad y exclusividad, como productos del capitalismo, estas terminan por masificarnos, (si no estamos prevenidos).

En el discurso analítico el objetivo es inverso, se trata de hacer surgir la singularidad reprimida a la vez como verdad y como real.

La aspiración de ser diferente y la aspiración por no lograrlo hace que más gente se busque a si misma y que lo haga en un análisis.

La consulta ahora es por nuestra singularidad, y en el análisis hay lugar para aquello con lo que el capitalismo intenta arrasar, para la Unalidad, que aunque deba soportar el Horror de saberse sola y desamparada, obtiene la satisfacción de ser y de elegir un modo propio de gozar. Se trata de una elección de ser.

http://www.larep.com.ar/

Publicado el 21 Diciembre de 2011
Comentarios

Podés ingresar una foto para tus comentarios en Globally Recognized Avatars (http://gravatar.com) con tu misma dirección de e-mail y también podés comentar la nota en nuestro Facebook.

Cristian Peralta Saldivia:

Debo decir que este ensayo realizado por María S. Re es bastante interesante, Es claro como esta generacion de sujetos es cada vez más solitaria o conectada virtualmente, en donde es dificil encontrarse con el otro ya que preserva su tiempo libre para compartir virtualmente su tiempo con muchos de otros, idea que entra dentro de la ilusión de poder lograr alcanzar el goce. Enclausurando ideas através de oraciones simples que son votadas por miles de personas que tienen miedo a desarrollar la diferencia o de difundir singularidad dentro de una masa real. El discurso del amor en la actualidad es disperso , se puede mirar una publicidad de un perfume (al costado de un muro de F.C) y se cosifica al sujeto a través de una imagen la cual es aprovada por otro amigo con un click en ” me gusta” . Encuadre de cada ventana a la que entramos, lleno de publicidades y mensajes de ” seguime” arriba y a abajo. Definitivamente un mundo con mayor necesidad del goce que es necesariamente narcisista.



22/12/2011 a las 1:30



Escribe tu comentario
Nombre *
Website
Comentario

Aviso: Su comentario pasará por moderación. Por favor, no lo reenvie. Gracias.