Escribe Silvana Jáuregui [+]
Fotos: Marta Purama
Entrevista en el Museo de Bellas Artes Benito Quinquela Martín
Quinquela: el arte y los sentidos
Estamos en la Casa-Museo donde vivió Quinquela. Este barrio, la Boca del Riachuelo, fue refugio de su interior. Su vida se moldeó del bullicio y la lucha de inmigrantes italianos, de la rudeza de los trabajadores del puerto, de los cantares y el colorido de los barcos. “No había sentido que había sido infeliz. Pero sí sentí, cuando estuve con mis padres, lo que era un cariño, lo que era un beso”, resalta María Sábato, directora del Museo, cuando cuenta cómo Quinquela recordaba su niñez. Y no es en vano que recurramos a esta frase. Con creces, su paleta lo expresa y lo dice.
Fuimos por el Riachuelo y encontramos un Hombre, un artista que puso su arte y su cuerpo. A pesar de una infancia difícil y controvertida. “No hubo un sólo resabio de resentimiento. Tomaba por atajos, dejaba la crítica… Y seguía”. Un verdadero militante del arte y de los sentidos. Encontró lo distintivo y lo profundo de esa vida que se le puso por delante. Donó al Estado terrenos para que construyera instituciones dedicadas a la expansión de lo social y del arte. Así nace la Escuela Museo Pedro de Mendoza, hoy Museo de Bellas Artes de La Boca, el Teatro de la Ribera y la Casa-Taller Benito Quinquela Martín. Más tarde, fue donando sucesivas parcelas, donde se edificaron la Escuela de Artes Gráficas, el Lactarium, el Jardín de Infantes y el Instituto Odontológico Infantil.
Continuó su obra en el Barrio, con la gente, dándole color y sentido a las casas, a los barcos. Una obra innovadora, nos dice Sábato. “Una actitud transformadora. Él crea una paleta, una paleta quinqueliana”. Un hecho inédito y transgresor para ese Buenos Aires de la década del cuarenta. Julio Flores, decano de Artes Visuales del IUNA, escribe: “Las acciones de Quinquela contribuyeron a crear la identidad de un barrio de conventillos de madera y chapas. Estas intervenciones urbanas, que consistían en la pintada por paños de colores de las paredes de las viviendas con las pinturas sobrantes de los barcos, que los vecinos usaban para proteger sus casas, le dieron su carácter a La Boca. Desde ese punto de vista, el accionar de Quinquela y sus intervenciones urbanas se adelanta a muchas de las realizaciones del resto del mundo”.
Y fueron también murales los que desbordaron sus telas, tratando de convencer de su carácter didáctico, una tarea que no le fue fácil. Cuando Quinquela termina los murales para la Escuela que quería inaugurar y es boicoteado por las autoridades del Consejo de Educación. Explica textual: “Todo hombre que sueña tiene algo de loco. Cuando fuimos a montar los murales en las aulas, me armé con un garrote y un revólver, el revólver estaba vacío, pero estaba.Yo no quería matar a ningún tipo, pero el revólver estaba ahí, a la vista, me hice el loco. Quinquela está loco –decían– y entonces, con aquel muchacho Cánepa y algún otro, clavamos los murales. Y el revólver siempre a la vista. Llegaba un inspector y era lo primero que veía, junto con un cuchillo que habíamos traído después. Y esa fue la única forma de poder presentar los murales. Yo sólo pretendía llevar el símbolo del trabajo a las aulas, para que los alumnos lo vieran y lo dignifiquen”. [1]
Sus convicciones le hicieron llenar espacios invisibilizados por otros. Sin duda, no fue en vano. Hoy su Museo rescata sus preocupaciones y se dispone presente ante la necesidad imperiosa de sanear las aguas del Riachuelo. Como un reclamo, dice Sábato: “Ya no se entiende un Museo cerrado a la comunidad. Estamos abiertos a defender el Riachuelo. Porque nos corresponde, porque es una obligación”. Nos preguntamos entonces, ¿estaremos en el camino que recuperará las aguas del Riachuelo? ¿Podremos desenredar la madeja de papeles y decretos que puedan trabar la resolución del problema? ¿Seremos capaces de distinguir, como lo hizo Quinquela, entre tantas necesidades, el sentido de una vida digna para 5 millones de individuos que habitan la cuenca Riachuelo-Matanza? ACUMAR es un comienzo. Si lo logramos, habremos trascendido.
GALERÍA DE IMÁGENES
Lugar:
Museo de Bellas Artes de La Boca Benito Quinquela Martín
Ministerio de Educación del GCBA
Av. Pedro de Mendoza 1843 - La Boca - Buenos Aires – Argentina
Tel: (5411) 4301-1080 / 4303-3709
E-mail: museoquinquelamartin@buenosaires.gov.ar
Web: http://www.museoquinquela.gov.ar
Horario:Martes a viernes de 10 a 18 hs.; sábados, domingos y feriados de 11:00 a 18:00. Lunes cerrado.
Colectivos que te acercan 20 - 29 - 53 - 64 - 152.
Referencia
[1] Martha Arias, 2007. Paradojas del sur. Quinquela y el Riachuelo. 1a ed. Buenos Aires, Dunken: pp 52.
MÁS INFORMACIÓN:
http://hamartia.com.ar/2011/03/18/cuando-el-riachuelo-recordo-a-quinquela/
http://formaciondocente.iuna.edu.ar/noticias/374-quinquela-martin-el-pintor-de-una-identidad
http://www.portalplanetasedna.com.ar/paradojasdelsur.pdfAudiovisuales por Silvana Jáuregui [+]
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