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Escribe Santiago Mouradian [+]

“No es una época de cambios, es un cambio de época”

Un fantasma recorre América

Si hace más de 160 años a las clases altas de Europa se les erizaba la piel por el fantasma rojo del comunismo, hoy el siglo XXI no les trajo un pan bajo el brazo, sino otra peste bubónica que se desparrama por todo el continente. Las oligarquías de América Latina buscan desesperadamente una vacuna.

Vencedores Vencidos

El fin de la Guerra Fría, con la derrota del socialismo real, abrió paso al mundo unipolar, la globalización y el pensamiento único. “Fin de la historia”, Game Over. Con la clausura de la etapa de las dictaduras cívico-militares en América Latina, llegó el tiempo de la implementación aguda del neoliberalismo más salvaje, las políticas de libre mercado y el condicionamiento de los organismos internacionales de crédito como el FMI o el Banco Mundial.

La aplicación del modelo de concentración de las riquezas que pregonó el llamado Consenso de Washington se realizó con niveles de desparpajo que vistos hoy a la distancia parecen de película. Voy a dar dos ejemplos nomás, botones de muestra. Fujimori en Perú, un presidente japonés que bailaba cantando “Votá a un chino” y dejó al país sumido en la miseria. O el caso del riojano, Carlos Saúl, presidente de Argentina durante la triste década del 90 que hizo campaña diciendo “Síganme, no los voy a defraudar” y luego de haber fundido al país confesó “Si decía lo que pensaba hacer no me votaba nadie“.Los costos para los latinoamericanos fueron los mismos: la crisis económica afectó principalmente a los sectores más desprotegidos, que pagaron con con la desocupación y la exclusion social. La desarticulación del Estado dejó consecuencias que fueron pagadas con la sangre de los que siempre pagan.

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Pero los acontecimientos generaron cada vez más lucha de oposición, distintos estallidos populares y grandes movilizaciones de resistencia a principios del nuevo siglo. Una ruptura cultural con el pensamiento hegemónico que hipnotizó la época.
Los cambios de gobierno en esta nueva América Latina tenían ahora un nuevo signo: la historia empieza a parir otro tiempo, y Rafael Correa lo define así: “No es una época de cambios, es un cambio de época“.


Golpe a golpe

Las excelentes relaciones con Cuba, la reforma constitucional que definiera la Revolución Bolivariana y el anuncio de iniciar el rumbo al socialismo en Venezuela no pasarían por alto sin resistencia de las élites siempre privilegiadas. El andamiaje mediático comenzó a construir el discurso sobre “la dictadura de Chávez” y “el autoritarismo del líder venezolano”. Así la CNN, Clarín, y todos los medios de Venezuela y del continente prepararon el camino para ensayar aquel golpe de Estado que en el 2002 las cámaras empresariales dirigieron contra Chávez. Aquel intento fue derrotado en las calles, con una enorme movilización popular que en un principio (como bien muestra el documental “La Revolución no será transmitida”) las cadenas comunicacionales taparon deliberadamente.

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Pero desde ese momento, la cosa se ponía dura y una nueva tensión vibrante se ponía de relieve. La gestión Bush en EEUU reflexionaba en sus documentos Santa Fé que era hora de poner el ojo sobre una América Latina a la que por años se había relegado a ser el patio trasero del Imperio. La avanzada se dio en dos planos: por un lado, pretendieron fortalecer el militarismo en Colombia y así transformarla en el gendarme del Cono Sur; por el otro, desde 1994 intentaron aplicar el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas), que encontró su expresión piloto en los TLC con México y Chile. Como contrapartida, aparecía el fuerte liderazgo de Chávez y de Lula de Silva en la nueva integración latinoamericana y la ruptura del Consenso de Washington. En ese estado se llegó a Mar del Plata en noviembre de 2005, con enormes palas de enterradores para sepultar al ALCA. Los presidentes del Mercosur se plantaron: Kirchner en un momento de la discusión dijo que “No nos gusta que nos patoteen“, Lula lo respaldó y Chávez agregó que “parecían los mosqueteros”. Todo cerró con un grito que pasará a la historia ”ALCA, ¡AL-CArajo!“.

Este punto de inflexión vendría acompañado de una profundización drástica de la integración latinoamericana signada por la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que comenzará desde entonces a plantear la integración de los países, de los pueblos más allá de los mercados y que aportaría a radicalizar los procesos de los países que lo integran. Una vez más, las derechas iban a patalear y a chillar. El 2008 sería el año de Bolivia, los gobernantes de los municipios donde se concentran las clases altas quisieron instalar la idea del separatismo. Con ayuda de los Estados Unidos intentaron dirigir un golpe que derrocara a Evo Morales. Con la reforma constitucional, Evo dejaba claro que se terminaban los privilegios de los de siempre. Ahora Bolivia caminaría por la senda que su pueblo eligiese. Al igual que en el caso de Venezuela, los países de la región respaldaron rápidamente al gobierno legítimo. Lo que determinó el fracaso del golpe fue la enorme movilización popular, que hizo visible lo que invisibilizan los medios.

Luego sería el turno de Honduras, castigada por el imperialismo norteamericano por asociarse al ALBA y por sumarse al “eje del mal”, con la diferencia de que esta vez, sí lograron voltear a un Zelaya. Si bien el verdadero y legitimo presidente Zelaya recibió y recibe gran apoyo internacional, no logró volver como mandatario a su país, que realizó unas elecciones viciadas y con casi nulo reconocimiento internacional. Es de señalar que en este camino, la Organización de Estados Americanos, por su propia condescendencia con los golpes fue perdiendo el poco prestigio que le quedaba. Mientras, la UNASUR se consolidó como un organismo capaz de intervenir positivamente en la diplomacia internacional.

El 30 de septiembre de este año, un sector de la policía ecuatoriana se alzó e intentó hacerle un golpe a Rafael Correa. Quienes dudan de que fue exactamente eso, un intento de golpe de Estado, no son lo suficientemente objetivos como para ver que Correa estuvo varias horas secuestrado en un hospital, después de que le haya explotado una granada de gases lacrimógenos en la cabeza, rodeado de francotiradores y de gorilas que intentaban entrar por el techo de vidrio. Quienes dudan, acaso tampoco vieron los impactos de bala en el auto presidencial en el que el Ejército lo sacó a Correa y lo devolvió al Palacio de Carondelet, o quizás no escucharon que fueron varios los que murieron por defender a su presidente. Con Ecuador, la derecha no pudo. Lucio Gutierrez y los policías que traicionaron a su patria se tuvieron que comer los mocos. Será que Correa tuvo la suficiente fortaleza para resistir, será que tuvo la lucidez para saber que si cedía se venía una ola de golpes de Estado en América Latina. Será, también, que los presidentes de los países que integran la UNaSur sacaron un comunicado contundente y se reunieron en tiempo récord para expresar su solidaridad con Correa. Era un intento de golpe de Estado y más que eso. Si la derecha ganaba esa partida se venía el riesgo de que fuera por Paraguay, donde Lugo intenta resistir un golpe institucional lleno de embates de la oligarquía y del Partido Colorado, o que la derecha Argentina además de suspender la Ley de Medios y de tener a Cleto como su caballito de batalla diera intentara voltear al gobierno democrático de Cristina. Hay un cambio de época en América Latina. Y hay un fenómeno que intenta frenarlo y que es común a todo el continente. El gorilismo es la doctrina practicada por golpistas, que atenta contra lo popular, lo acusa de populismo e intenta constantemente cargarse a los gobiernos que profundizan cambios en favor de las mayorías. El gorilismo quiere ser para la derecha esa vacuna que intenta erradicar a la peste del Socialismo. Parafraseando al poeta salvadoreño Roque Dalton, el Socialismo será para los pueblos de América Latina una aspirina del tamaño del sol.

UNaSur

Los presidentes de los países miembros de la UNaSur, y el Secretario General Néstor Kirchner

Ilustra Veronique Pestoni [+]
Audiovisuales por Damián Cots [+]

Publicado el 17 Octubre de 2010
Comentarios

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PEDRO CEBALLOS:

ESTO ES MUY BUENO AL PUNTO QUE NO SOLO LA VOY A DISFRUTAR ENORMEMENTE. TAMBIÉN LA DIFUNDIRÉ ENTRE MIS AMISTADES Y CUMPAS.LES DEJO UN ABRAZO DESDE CÓRDOBA. GRACIAS !!



21/10/2010 a las 17:05



santiago.mouradian:

Gracias cordobés! difunda !



22/10/2010 a las 5:42



patricia:

muy buen informe!! Muy claro Correa en sus dichos. Gracias!!



24/10/2010 a las 12:18



Melanie:

Cuánta verdaad! cuántos cambioss! los yankees se quieren maataaaaaar!
Vaaamos adelante, a defender y difundir el proyecto que nuestro querido Néstor nos dejó!



28/10/2010 a las 15:49



ray:

comienza a amanecer en latinoamérica!



6/12/2010 a las 19:27



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