Armado anti K
Magnetto, el titiritero
Magnetto se muestra más activo que muchos políticos opositores. Ya sin caretas, Héctor Magnetto, CEO del Grupo Clarín, se puso al frente del armado político opositor. En uno de sus departamentos recibió a Duhalde, De Narváez, Macri, Solá y Reutemann. Unos días antes había participado de un encuentro con empresarios que criticaron la política oficial. Biolcatti ya les había marcado la cancha a quienes buscar destronar al actual gobierno. Los grupos concentrados acaparan la agenda de la oposición.
El cerebro del Grupo Clarín tomó protagonismo con dos hechos de alto impacto en las últimas horas. El CEO Héctor Magnetto participó de un encuentro entre quince empresarios que firmaron un documento criticando la política económica nacional, y además se puso al frente de la estrategia opositora y juntó en su departamento a Duhalde, De Narváez, Macri, Reutemann y Solá.
La participación de Héctor Magnetto junto a los empresarios no debería sorprender. Pero su injerencia en el tejido opositor es, cuanto menos, polémico. Según consigna el diario La Nación, en la mesa del CEO del Grupo Clarín se sentaron el ex presidente Eduardo Duhalde; el senador Carlos Reutemann; los diputados Francisco de Narváez y Felipe Solá, y el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri. Los cinco dirigentes debatieron sobre la campaña política del año próximo.
El encuentro se manejó con muchísimo recelo. Los medios recién advirtieron la reunión unas cuantas horas después de producida. A pesar de todo, algunos datos se filtraron. Por ejemplo se dijo que aún hay mucho tiempo para hablar de alianzas electorales, Reutemann afirmó que no será candidato, Solá no quiere participar en la interna del peronismo y a lo sumo aceptaría esa instancia en el marco del peronismo disidente, Duhalde y De Narváez prefieren una postura común. Lo cierto es que los datos que trascendieron fueron mínimos.
Más allá del contenido de la reunión, lo que vale es el único dato comprobable, que magneto fue el anfitrión del encuentro. El cerebro del Grupo Clarín juntó a la tropa opositora y los obligó a dialogar en intimidad y todos juntos. Con este gesto, se confirma que toda la estructura del monopolio multimedia estará a disposición del peronismo disidente para derrotar al kirchnerismo, y que estos dirigentes serán “panelistas” habituales sus canales de televisión y sus periódicos.
El ágape organizado por Magnetto es otro gesto que puede dejar mal parada a la oposición de cara a la opinión pública, que muestra explícitamente que su trabajo gira en torno a intereses de grupos concentrados. Ahora con Clarín, y la semana pasada en La Rural con Hugo Biolcatti como director de la batuta. La discusión es saber quién les marca la agenda.
El otro acontecimiento está relacionado con la presión o el lobby que puede ejercer el Grupo Clarín hacia distintos empresarios. Magnetto estuvo junto a representantes de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) y la Unión Industrial Argentina (UIA). Se juntaron para hablar sobre sus preocupaciones de siempre y difundieron un comunicado en el que expresaron, entre otras cosas, que “un marco institucional republicano sólido, la seguridad jurídica, reglas de juego estables y previsibles, y el pleno respeto por la actividad privada, son condiciones indispensables para un desarrollo sostenido y continuado que incluya a todos los argentinos”.
Estaban, además de Magnetto, Paolo Rocca (Techint), Enrique Cristofani (Santander Río), Sebastián Bagó (Laboratorios Bagó), Carlos Miguens (Sadesa), Héctor Méndez (UIA), Cristiano Rattazzi (Fiat), Federico Nicholson (Ledesma), Adrián Kaufmann (Arcor), Jorge Sorabilla (TN Plátex), Daniel Funes de Rioja (Copal), Luis Betnaza (Techint), José Ignacio de Mendiguren (UIA), Miguel Acevedo (Aceitera Gral. Deheza) y Jaime Campos (AEA). Faltaron Luis Pagani (Arcor), obligado a ausentarse por la muerte de su suegra, y Osvaldo Rial (Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires), que había confirmado pero se excusó a último momento. Por descuido, el dirigente bonaerense figuraba en la lista del comunicado.
Fue un almuerzo de dos horas en la UIA, pactado varias semanas antes. Tarteleta de salmón de entrada, carne de segundo plato, helado con crema y frutos rojos de postre y un clásico de los mediodías festivos fabriles: malbec Nieto Senetiner. Se habló de todo y el más duro fue Magnetto, que se refirió a las formas “autoritarias” del Gobierno.
La charla tuvo un espectro temático amplio. La crisis energética, la inflación, los reclamos salariales, la presión impositiva. Dos asistentes advirtieron sobre la necesidad de evitar que la Argentina vaya “al chavismo”.
La primera repercusión llegó de mano de la ministra de Industria Débora Giorgi, que cuestionó públicamente a los foros de la UIA e IDEA. Fue solo una pequeña muestra de lo que vendrá como respuesta desde el oficialismo.














