Escribe César Morielli
Ilustra: Lourdes Pogoriles
Despenalización del aborto
Cuenta pendiente
La temática cumple con casi todos los preceptos necesarios para ser un tema tabú. Todos conocen el problema pero pocos se animan a hablar abiertamente. Los que buscan fomentar el debate son coartados con los instrumentos dialécticos más precarios, y lo que es peor, una gran mayoría prefiere hacerse el distraído antes que emitir una opinión responsable. Apenas se difunden encuestas y la Iglesia, agazapada, asesta golpes cada vez que lo inevitable asoma a la superficie. Luego de la despenalización de tenencia de marihuana para consumo personal, es urgente un marco normativo similar para el aborto.
Posturas morales, éticas y religiosas al margen, la certeza de que no se puede tapar el sol con las manos –o con el evangelio– lo puede todo. Los Derechos Civiles deben mutar acorde a la dinámica social, y el escenario actual obliga una reflexión sobre el aborto y las miles de mujeres que mueren al año por malas prácticas. Experta en cuestiones de género, Salud Reproductiva y Derechos Sexuales, la dirigente del MST y enfermera Vilma Ripolls sabe que el aborto es un tema de “salud pública”. “Hay 700.000 partos en el país, pero también hay 700.000 abortos. De esos, 15.000 mujeres quedan lesionadas severamente, y entre 700 y 1.000 se mueren, y son todas mujeres pobres. ¿Cómo puede ser que se tenga una política de estado para los 700.000 partos pero no se haga nada para los 700.000 abortos? Es gravísimo”, expresó para La Noticia Web y Hamartia.
En los últimos 26 años se presentaron 40 proyectos para despenalizar el aborto y ninguno fue tratado en el recinto. Con la llegada de los Kirchner al poder, desde el 2003 para acá, se ha incursionado en muchos problemas antes relegados por los sectores conservadores en el poder. Sin embargo, el aborto nunca fue tocado ni siquiera de lejos. Cuando Cristina Kirchner asumió en el 2009 muchos creían que por ser mujer pondría los ojos en el problema. Algo que no ocurrió ni por asomo. La Iglesia es la institución madre de las denominadas vertientes “pro vida” que condenan al aborto y a cualquier mecanismo de control reproductivo. “Aún frente a lo que yo también defiendo, qué es el derecho a decidir, sí la cúpula de la Iglesia le quiere decir a sus fieles que no se hagan abortos, tienen el derecho. Pero no puede ser que se lo digan al conjunto de la sociedad. No puede ser que ellos decidan cuántos hijos tienen que tener el resto de las familias. Las 700.000 mujeres son católicas y creyentes”, agrega Ripoll.
En Argentina se produce un aborto clandestino por minuto y muere una mujer cada tres días por esta práctica. Con una cifra menor, Verónica Marsano, miembro de Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto, ONG responsable de este estudio, dice que “hay unos 500.000 abortos por año, lo que equivale a un negocio clandestino que genera mil millones de pesos (unos 258 millones de dólares) anuales y que muchos sectores quieren mantener así“. La línea telefónica denominada “Aborto: más información, menos riesgos” (el 15-6664-7070 funcionara de lunes a jueves de 9 a 15 y viernes, sábados y domingos de 18 a 0) lanzada el 31 de julio de este año por esta entidad, y en la que cualquier mujer puede obtener información gratuita sobre la interrupción voluntaria del embarazo, ha recibido ya más de 1.700 llamadas. En el primer mes de atención telefónica recibieron 345 llamadas. ”Llamaron mujeres de todo el país de entre 13 y 40 años, después de haber pasado por diferentes pasos o lugares donde reciben información errónea o medicamentos adulterados. También denuncian maltrato de médicos“, detalló Marsano. Esta iniciativa va “contra el silencio, la desidia y la misoginia colectiva“, con el objetivo de evidenciar “la urgencia de la legalización del aborto“.
Las presiones de quienes no quieren
Un alarmante informe de Página/12 dice que un juez de un alto tribunal del país fue echado de la Universidad Católica Argentina (UCA) donde se desempeñaba como profesor de un posgrado en Derecho Administrativo como consecuencia de haber avalado en un fallo la realización de un aborto terapéutico, no punible, claramente contemplado en el Código Penal. Además, un cirujano y ginecólogo pampeano fue desplazado del principal hospital de Santa Rosa donde se desempeñaba tras promover la realización de ligaduras tubarias sin obstáculos arbitrarios y apoyar la práctica de abortos no punibles sin exigir una autorización de la Justicia. En Rosario, los concejales que aprobaron una declaración (con la contundente cifra de 17 votos a 3) que pide al Congreso que debata los proyectos que legalizan la interrupción voluntaria de embarazo (IVE) recibieron fuertes presiones y amenazas de muerte de grupos antiderechos vinculados a la Iglesia Católica.
El abogado Jorge Scala representante legal de Portal de Belén y Asociación Civil Mujeres por la Vida, agrupaciones autodenominadas “Pro-vida” que a comienzos del año 2003 hicieron suspender la vigencia del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable y mantienen abiertas varias causas en la Justicia cordobesa en las que reclaman que se declare inconstitucional la entrega gratuita de anticonceptivos y se prohíba también su comercialización. Esto luego fue desestimado por intervención de la Secretaria de Derechos Humanos de la Nación. Por otro lado, la médica tocoginecóloga y docente universitaria, ex directora del Hospital Rawson de la ciudad de Córdoba Gladys Ponte, fue denunciada a fin de 2008 por supuesta mala praxis por defender el uso del DIU acorde con las normativas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Cuando aparece alguna intención de sacar a la superficie el problema, mecanismos feroces aparecen para contraponerse con toda la furia.
¿Qué pasa en España?
Hoy por hoy, en España, país pionero en políticas profilácticas y abortivas, se debate una reforma de la ley del aborto que impulsa el gobierno del socialista José Luís Rodríguez Zapatero. La medida ya superó el primer trámite en el Parlamento. La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, dejó la puerta abierta a la modificación durante el trámite parlamentario de uno de los puntos más polémicos del proyecto. Se intentará, dijo, “encontrar un punto de equilibrio” respecto a permitir que las menores de edad puedan abortar sin que los padres sean informados. La ministra defendió la nueva ley como una medida que impida que las mujeres que abortan puedan ser juzgadas y condenadas por ello. “Este gobierno sólo pretende que las mujeres que aborten lo hagan con la máxima seguridad sanitaria y no vayan a la cárcel“, manifestó.
La futura ley supondrá la despenalización del aborto, que desde 1985 en España sólo está considerado como un delito despenalizado en tres casos: riesgo para la salud física o psíquica de la madre, supuesto para el que no hay plazos siempre que haya aval de un dictamen médico; violación, hasta las 12 semanas gestación; y malformación del feto durante las primeras 22 semanas. Con la reforma, la mujer podría abortar en el transcurso de las primeras 14 semanas de embarazo sin tener que alegar motivos.
En 2008, el número de mujeres que abortaron en España fue de 115.812, un 3,27 % más que en 2007, y muchísimo menos que los que se producen en Argentina, aún en la clandestinidad. Según los datos del Ministerio de Sanidad, la mayoría de los abortos practicados el año pasado (62,90 %) tuvo lugar en las 8 primeras semanas de gestación. El 25,8 % se practicó entre las 9 y 12 semanas, y el 6,11 % entre las 13 y 16 semanas.
Entre cartucheras y biberones
Como agregado, a la problemática se le agrega el embarazo adolescente. Como ya mostró su postura Hamartia, con jóvenes púberes rehenes de las políticas de los 90 que hoy somatizan violencia y marginalidad, en su mayoría de sexo masculino; las nenas se transforman en mujeres en pocos meses y comparten pediatra con un hijo no buscado.
Según una nota del diario La Nación, en 2007, del total de nacidos vivos -unos 700.792- casi 110.000 tuvieron una madre de menos de 20 años. Y de ese total, en 2.841 casos, una madre de menos de 15. “La brecha regional en este tema es tan amplia como lo es la del desarrollo. Incluso, es inversamente proporcional: las mayores tasas de fecundidad adolescente se dan ahí donde los recursos escasean, y viceversa. Esta fórmula, traducida en porcentajes, se comprueba en todas las provincias. Por ejemplo, en el Chaco, donde el 24,4 % de los nacidos vivos en 2007 fueron hijos de madres de menos de 20 años, mientras que en Formosa esa franja de madres representó el 22,3 % del total y en Misiones el 21,5 %. En la Ciudad de Buenos Aires, en cambio, la tasa de madres adolescentes fue del 7,2 %”, agrega el texto.
Dos nuevas tendencias encienden aún más la alarma. Una de ellas -según señalan especialistas de la Sociedad Argentina de Pediatría y de la Sociedad Argentina de Ginecología Infantojuvenil- tiene que ver con el aumento de la fecundidad entre las menores de 15. La otra, con una nueva significación de la maternidad, percibida por las adolescentes ya no como el fruto de la inconsciencia o la transgresión, sino como un hecho capaz de darles un nuevo sentido a sus vidas y, con él, la reafirmación de su identidad. El número que brinda información sobre aborto con medicamentos recibió 1.700 llamados en sus cuatro meses de existencia, según el informe “Más información, menos riesgo”. El 21 % de las mujeres que consultaron tiene entre 16 y 20 años. El derecho a la información, a la libre expresión y a conocer los avances de la ciencia son los tres pilares en los que se fundamenta la propuesta de Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto.








Hola gente de Hamartia! que bueno poder contar con un número sobre mujeres! Leyendo la nota hay unos comentarios que quisiera hacer. Para comenzar, me parece que la despenalización del consumo de marihuana y del aborto no son temas comparables. Más allá del hecho mismo de despenalizar cierta cuestión, las consecuencias de la clandestinidad del aborto no pueden ni compararse con la situación de la clandestinidad del consumo, ya que entre estos dos temas hay cientos de vidas de mujeres que desaparecen por año. Sumando al debate, además de la despenalización, sería necesario lograr la legalización del aborto para que de este modo sea un derecho de todas las mujeres y se pueda garantizar su realización en todos los hospitales públicos del país.
Con respecto a que desde el Estado no se ha hecho nada, quisiera mencionar dos hechos que considero importantes para la temática: por un lado, a fines de 2007 el Ministerio de Salud de la Nación publicó un protocolo de atención de abortos no punibles para los profesionales médicos. En dicho documento se hace una lectura “amplia” del artículo 86 del código penal que se refiere a los casos de no punibilidad, además de estandarizar la atención de las mujeres que lleguen al hospital para realizarse abortos contemplados por la ley o cuando lleguen con abortos incompletos. Por otro lado, hace unos meses, en nuestro país contamos con una nueva ley de protección integral de las mujeres (26.485) en la cual se define a la violencia contra las mujeres como “..toda conducta, acción u omisión, que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad personal. Quedan comprendidas las perpetradas desde el Estado o por sus agentes…”. En este punto, me parece importante que se esté hablando de la violencia ejercida desde las instituciones estatales y nos permite pensar que dejar morir a mujeres pobres por querer abortar puede enmarcarse dentro de este tipo de conductas. Considero que a partir de la sanción de esta ley es posible exigir al Estado que haga algo con esta realidad. Para finalizar, un detalle: las niñas no se transforman en mujeres por el hecho de parir…la adultez no se define en las mujeres por ese hecho…más bien siguen siendo niñas en cuyos cuerpos toda una sociedad hace síntoma: por un lado se las alienta a ejercer su sexualidad, se las busca como objetos de consumo sexual, mientras por el otro se les impide decidir sobre sus propios cuerpos. Saludos, los sigo leyendo!! Eugenia
Hola Eugenia, estoy totalmente de acuerdo con vos. De hecho antes de que salga el número, precisamente estuvimos discutiendo en esos términos. Yo tampoco creo que este gobierno haya sido de lo más austero con respecto a la temática del aborto. Lo de la despenalización en relación al aborto, no creo que César Morielli los haya puesto en términos comparativos sino de consecución de acciones políticas. Obviamente una cosa no se compara con la otra aunque si revisamos los números del Paco y su relación con las instituciones del Estado como la policía nos toparíamos con un panorama bastante similar en ese sentido.
Nos gustaría que te escribas algo, para profundizar este número, sabiendo además, que sos especialista en el tema y la pareja de otro genio que también nos debe protagonismo. Gracias por el comentario y supongo que cuando Morielli tenga un tiempito, se encargará de responderte personalmente. Gracias.
Es un debate con diferentes niveles de complejidad; en una primera etapa, la legalización es incontrovertible. Hay un problema sanitario ineludible y un negocio ilegal sin escrúpulos que hay que combatir sin concesiones.
Pero lo fundamental es profundizar el conocimiento; la responsabilidad social, filosófica; la trascendencia implícita en crear una vida, conllevan una revolución en la vida de quién es partícipe del proceso. Una revolución práctica, social y casi siempre afectiva. Y por eso tenemos la responsabilidad como sociedad de que la gente que se embarque en tan delicada empresa, lo haga después de una decisión. Esto es, preventivamente, lo mejor que se puede hacer para terminar con la problemática del aborto. Darle herramientas a todas las personas para que puedan vivir plenamente su sexualidad, y que puedan decidir cuándo tienen voluntad de abordar la paternidad. Claro que los embarazos indeseados pueden responder a causas que por coacciones, cohesiones, descuidos o circunstancias, los hagan ¨no deseados¨. Y cualquier mujer que quiera interrumpir un embarazo de estas características, tiene que poseer la plena facultad de hacerlo.
Y antes, todavía, hay que resolver la hipocresía de una sociedad que se masturba con preadolescentes catapultadas en ropa interior a la masividad; y después condena la conducta sexual del mismo grupo etáreo.
Y además, hay un negocio que afecta a las clases más vulnerables, relacionado a la increíblemente hipócrita y burócrata manera establecida para la adopción; que discrimina a personas por su orientación sexual y dilata los tiempos y las formas a niveles extraordinarios; generando que un porcentaje tremendamente importante de las adopciones que se realizan, se hagan de manera ilegal.
En síntesis; para que la sexualidad de las personas sea responsable, debe abordarse en todos los ámbitos académicos y sociales, con una seriedad y profundidad incontrovertibles. Esa es la batalla más dura que tenemos con la iglesia; que se aprovecha de la incomodidad de los temas ¨tabú¨ para empujar a la gente por la tangente.
Leyendo el otro día algunos fragmentos de la hiper popular saga ¨Crepúsculo¨ que tan enfervorizados tiene a los chicos hoy en día; me llamaba la atención como en la resolución del último libro, la protagonista hacía gala de un heroísmo mal entendido para llevar adelante un embarazo que la estaba, literalmente, matando. Y pensaba, qué curiosa bajada de línea; que peligrosa es la parte más conservadora de la sociedad que se esconde en todas partes.
Una película interesante sobre el tema; Juno. No diría recomendable, pero alguna tarde de sábado, se puede ver.
Antes de despenalizar el aborto habría que lograr quitarle la sanción moral, para eso es importante hablar mucho del tema. Lamentablemente éstos grupos “pro vida” son gente fanática, fundamentalista y necia, por lo tanto es imposible razonar; y el resto de la gente se mantiene tibia y temerosa de dar una opinión concreta.
Sole; o en la punta del Tronador, o en un rincón virtual. La sanción es lo más difícil de erradicar; porque hay muchas aristas ligadas al concepto de la responsabilidad, que definen posiciones hasta ¨filosóficas¨ respecto a la vida y a la sociedad. Ojo, estoy de acuerdo con vos. Pero me parece que hay que avanzar al revés en la complejidad del tema: primero abordar el problema sanitario, después el problema delictivo, y recién después el dilema moral.
Desde mi modesta visión,este tema me hace acordar a la previa de la ley de divorcio de Alfonsín.La iglesia y grupos decían que con la ley iba a ir toda la gente al otro día a divorciarse. Y con este tema siento que subyace tácito un prejuicio similar: millones de mujeres haciendo cola en hospitales al otro día de la legalización.
Yo acuerdo con las despenalización y su realización en la salud pública, pero no perdamos de vista las multicausas de un aborto evitable,creo que esas multicausas son el verdadero desafío.
Hola Alejandro, acuerdo con lo que planteas sobre la multicausalidad del aborto. Me parece que si en estos momentos se pone el énfasis en plantearlo como un tema de salud pública es por una cuestión estratégica. Por un lado, porque pensando en los diferentes públicos con los cuales podemos discutir sobre el tema, plantear el problema desde la salud hace que sea un poco menos rechazado. Por el otro, estamos frente a un problema complejo, pero en esta complejidad habrá que diferenciar entre soluciones a corto, mediano o largo plazo. Considero que el ámbito de la salud es uno de los espacios que permite soluciones más rápidas, por lo pronto evitar que sigan muriendo mujeres pobres. Saludos!
Impulsando el pulso de Eugenia; digo, lo que se plantea es la figura legal que refiere al aborto. Y la complejidad del tema presupone una postura taxativa: Es ¨sí¨, o es ¨no¨; pero no es ¨A veces¨. Porque si fuera a veces la especulación sería inagotable.
Ahora, algunas de las potenciales causas de embarazos no deseados, se resuelven de otra manera: Integrando, educando, dándole a las personas el conocimiento necesario para poder vivir en pleno ejercicio de sus libertades individuales, pero teniendo conocimiento de las consecuencias de las mismas.
Ese es un proyecto a largo plazo. Pero la realidad de la que nos toca ser parte, amerita medidas que resuelvan primero la urgencia, para poder empezar a pensar lo importante.
En definitiva, hay una pulsión entre la definición de lo que es una vida -la de la madre-; y a partir de qué momento la vida del hijo equipara a su madre en esa definición.
Y una realidad precedente a esa pulsión: No es posible la vida del hijo, si no está viva la madre.
¿Alguna opinión sobre la iniciativa española?
Digo, que se arme debate.
¿Cuándo sale el próximo número?
Hola Nico! el próximo número sale en abril! y va a ser sobre FIESTA!! así que vayan preparandose para las notas y también para la presentación que va a estar a tono con la temática del número
lo de españa es un gran avance y es muy interesante para analizar cómo responden los reaccionarios de la iglesia, son cosas de las que acá se ven en la forma en que los mismos personajes intervienen sobre los Encuentros Nacionales de Mujeres, año tras año…