Olga Curipán y la cosmovisión mapuche
Territorio de lucha
Si hay un lugar donde la cultura y la cosmovisión mapuches están intactas, es la Ruka Kimun de Bahía Blanca. Allí nos acercamos a intercambiar mates e ideas con Olga Curipán, una voz en el presente de lucha de los pueblos originarios. La Ruka Kimun es la Casa de la Sabiduría o el Conocimiento Mapuche de Bahía Blanca y funciona como residencia para estudiantes mapuches. Fueron justamente los estudiantes quienes nos recibieron al llegar, junto con Fanny –la encargada de la Ruka– y Celeste, tutora intercultural que ayuda a los chicos con las tareas del colegio. En el salón grande donde está la biblioteca hay además un rincón para aprender alfarería y otro en donde están los elementos ceremoniales. Un loro que llamaban Choroy (loro en mapuche) fue el compañero inseparable durante toda la charla. Olga Curipán tiene a la Ruka como comunidad de base, pero además integra una comunidad mapuche urbana de Bahía Blanca, es miembro de la ONPIA (Organización de Naciones y Pueblos Indígenas en Argentina) y es la representante del pueblo mapuche para el Consejo de Participación Indígena.
¿Cuál es la cosmovisión del pueblo mapuche acerca de la Tierra?
Pequeño tema.… Nosotros hablamos de Tierra-territorio, es un concepto amplio que involucra el todo. Nosotros no hablamos de un pedacito o de una parte, hablamos de un todo, en el que nuestros mayores nos han enseñado el conocimiento y transmisión cultural: nosotros somos una fuerza más en medio de todo esta Tierra-territorio, con la diferencia de que nosotros, el che, el hombre hablando en términos genéricos, somos los responsables de mantener el equilibrio y la armonía de esa Tierra-territorio. Vaya legado, para un simple mortal de un pueblo particular como es el pueblo mapuche. Este es el concepto general que tenemos. De ahí en más, obviamente que al mundo lo miramos distinto, ¿no es cierto? Lo miramos distinto en tanto la cosmovisión y la filosofía de nuestro pueblo siempre involucra el todo, con un profundo sentido comunitario, filosófico y espiritual. Nosotros partimos de la espiritualidad para movilizar a todo el ser en pos de reclamos, demandas, educación, salud… En fin, lo que la sociedad en su conjunto plastifica para nosotros es un todo que se basa un fuerte sentido espiritual e identitario, como pueblo. No sé si soy clara….
Sí, es claro, es una cosmovisión.
Claro, porque a nosotros –los de esta generación, los más jóvenes– una de las cuestiones que nos pasa es que por ahí hemos tenido la posibilidad de hacer estos dos conocimientos, y de poder intentar explicar lo que nuestros mayores por ahí no podrían. Y no porque no puedan o porque no sepan, sino porque nuestra la concepción cultural y filosófica de nuestro pueblo es tan fuerte, y distinta a la vez, que no se alcanza muchas veces a explicar. Por ejemplo, el mundo blanco dice biodiversidad para dar un conocimiento de un todo, o de la vida en su conjunto, por decir así. Luego de muchos parlamentos que hemos tenido como pueblo, nuestros mayores, fijate qué sabios, han tenido la capacidad de recrear o reinventarnuevas palabras para nuestro pueblo, de manera tal que tengamos una interpretación amplia, el mundo blanco y nosotros. Por ejemplo, nosotros tenemos una palabra nueva en mapuche, debe tener unos 10 o 15 años dentro del mundo, y que hace alusión directa a eso que era tan difícil de explicar en nuestra lengua, que es la vida en su conjunto o la biodiversidad, como dice el mundo blanco.
Y a su vez, hoy, fruto de diferentes desastres ecológicos y de la escasez de recursos, se empieza a entender la tierra de esa manera, cuando realmente los pueblos originarios han tenido esa visión desde siempre, ¿no? Hijos de la tierra…
Sí, parte de un todo. Románticamente, muchas veces, la gente nos dice “Ustedes son los dueños de la tierra, son los verdaderos dueños de la tierra”, cuando adhiere a un pensamiento o a una movilización que hacemos los pueblos indígenas en defensa siempre de la tierra o el territorio. Y la verdad es que nosotros no somos dueños, nosotros somos parte. Ahí también hay un gran cambio, porque nosotros a la tierra no la vemos con un sentido material-monetario. Si bien lo tiene, en el tema del desarrollo con identidad o integral y comunitario, la primer mirada de dueño-material = pesos no es el concepto de los pueblos indígenas y en particular del pueblo mapuche.
Bien, ¿cuál es la situación hoy en día de los pueblos originarios en la Provincia de Buenos Aires?
El tema de la tierra es un tema absolutamente complejo, pero no difícil de resolver. Siempre, como bien decías hoy, los pueblos indígenas y en particular mi pueblo han tenido este concepto de la Tierra-territorio. Hoy la sociedad –a raíz de los conflictos medioambientales– ha entendido ciertos procesos que los pueblos siempre estuvieron tratando de hacerle saber; para cuidar y preservar para las nuevas generaciones. Por eso digo que no es difícil de resolver… Habría que también que sentarse a conversar desde la cosmovisión de un pueblo, para saber cuáles son las diferencias conceptuales. Yo siempre hablo de los conceptos. Lo primero que tenemos que hacer entre los pueblos indígenas y la sociedad es aclarar conceptos, porque lo que no conozco no puede ser bienvenido, tengo que conocerlo primero, ¿no es cierto? Nosotros hablamos de Tierra-territorio no porque seamos abarcativos o lo queramos todos. Hablamos de Tierra-territorio desde una cosmovisión filosófica de un pueblo, en defensa de esa Tierra-territorio, de ese espacio territorial. En el mundo blanco cuando se habla de tierra o territorio, o territoriedad, se está hablando de límites, se está hablando de alambrados y se está hablando de pesos. Creo que esto es un debate, es una discusión constructiva que se tiene que dar con los indígenas y sobre todo en territorio bonaerense. Porque, volviendo a la cuestión burocrática y formal, la Constitución de la Provincia de Buenos Aires, y la Constitución Nacional, nos declara a los pueblos indígenas preexistentes al Estado, tanto Nacional como Provincial. Da la casualidad (o no casualidad) que el pueblo mapuche es originario de este territorio… Luego vinieron pueblos que migraron hacia aquí y hoy en la actualidad la Provincia de Buenos Aires tiene la mayor población indígena del país producto de la migración, producto de la falta de trabajo que ha llevado a los pueblos a migrar a donde se supone que pasa todo y que va a encontrar respuesta. Mientras tanto, hay un pueblo originario que ha permanecido en sus espacios territoriales originales, y otros trasladados hacia otros espacios territoriales del país o del interior de la Provincia de Buenos Aires. Actualmente la Provincia de Buenos Aires está transitando por un Proyecto de Relevamiento Territorial nacido de una Ley Nacional, la Ley 26.160. Con sus falencias, podríamos decir, o con los aspectos que quizás no son los mejores. Más allá de eso, es lo que hay, y es la primera vez que Argentina aprueba una ley para regularizar las tierras de los pueblos indígenas. Estamos hablando de la provincia de Buenos Aires, no es menor.
¿Y a nivel país? ¿Podrías darnos un paneo aunque sea general?
Esta Ley Nacional es para todo el país, para todas las provincias que adhirieron a la Ley, que tienen población indígena y que se supone que van a llevar adelante este Programa o este Proyecto. Lo cierto es que de todas las provincias que tienen población indígena en territorio argentino, solamente hay 5 proyectos aprobados. Cosa que habría que saber por qué, ya que no es lo deseable para una ley que se aprobó en el 2006. De esos 5 proyectos –quizás haya más en este tiempo, por lo menos son cinco de los que yo tengo conocimiento- nosotros estamos en este momento transitando por ese Proyecto de Relevamiento Territorial en la Provincia de Buenos Aires, con todo lo que significa la Provincia de Buenos Aires. Yo podría decir, a modo de ráfaga, que de los 134 Partidos de la Provincia de Buenos Aires, por lo menos 100 tienen población indígena, mapuche-tehuelche. El resto son migrantes, pero existen. Me toca a mí hablar del pueblo mapuche-techuelche, que está en sus lugares originarios, y que está de sus lugares originarios corrido hacia ciertos lugares –paradójicamente, en las periferias de las grandes ciudades, o en las periferias de los campos de la Provincia de Buenos Aires. La Provincia de Buenos Aires tiene hoy por hoy situaciones increíblemente particulares, porque –volviendo a la concepción del pueblo mapuche respecto a la Tierra-territorio– nuestra base es la espiritualidad. Y cuando hablamos de la espiritualidad, nosotros tenemos una fuerte raigambre, un fuerte lazo, con lo que es la Tierra-territorio intangible. Y esa tierra-territorio intangible existe hoy en varios lugares, y en importantes lugares, de la Provincia de Buenos Aires, cosa que no está en los documentos históricos sino en la memoria colectiva de un pueblo, transmitida de generación en generación, y en la práctica cultural, filosófica y espiritual de forma continua. Cosa que a mí, personalmente, como miembro de una comunidad indígena, pero también dirigente indígena, me provocó como un gran shock, una gran sorpresa, el recorrer el territorio bonaerense y, quizás como le pasa a mucha gente, tener acotado el conocimiento de los lugares en donde se hacen las prácticas ceremoniales, y darme cuenta de que no, que no siempre hay memoria del amplio territorio mapuche-tehuelche donde se hace la práctica ceremonial. Entonces tenemos por un lado un Relevamiento Territorial de las comunidades indígenas según dice la ley con personería jurídica, cuando los pueblos se reconocen de hecho y son preexistentes al Estado, en este caso bonaerense, sobre un territorio actual público que está fehacientemente probado que es una comunidad indígena. Pero la sociedad en su conjunto, o los que en su momento firmaron esta ley, no tuvieron en cuenta –no por negativos, sino que esto es como sorpresa– que este territorio es enorme e intangible. No tenían o no tienen la noción de lo que es la cosmovisión de un pueblo manifiesta en un territorio. Si bien dentro de la ley no está explícito (pero sí dentro del Programa), que se releva la tierra tangible e intangible, no ha habido una práctica concreta de que esto sea así, y ahora nosotros en el territorio lo estamos observando. Esto a mí, personalmente, me dice que es una situación que todavía no sabemos para dónde va a escapar… Suponete que en términos formales y oficiales van a hacer el relevamiento en las comunidades mapuches que están en la Ciudad de Bahía Blanca. Entonces vienen acá y tienen este cuadrado que es la comunidad, y luego van a la otra comunidad y tienen las tierras que son de la otra comunidad. Y resulta que de repente, la gente de la comunidad dice, “No, tenemos también nuestro espacio en la tierra ceremonial”.
El lugar donde históricamente se han hecho las ceremonias…
Claro. O sea, en la ley escrita no se tuvo la noción. Y hay territorios en donde desde hace 100 años se hace la ceremonia. Por esa razón, este Relevamiento Territorial va a ir por caminos donde yo espero que el Estado Nacional, a través del organismo pertinente, sea capaz de escuchar a los pueblos, y en este caso a los pueblos mapuches-tehuelches, y acompañar este proceso. Porque nosotros no somos campo, cosa que se escucha mucho. Nosotros somos Tierra-territorio, bajo estos preceptos: pueblo originario, reconocido precedente al Estado, sujeto de derecho, y necesitamos este espacio porque a partir de aquí somos.










Me gustó mucho la nota y la revista…recién la estoy conociendo…sigan así y gracias por preocuparse por la cultura nacional…Saludos y adelante!!!