Escribe Santiago Mouradian
El Plata, 100% Centro Cultural
Cine recuperado
Para mediados de los 40, la cultura en general y el Cine en particular encontraron, al calor del surgimiento de nuevos movimientos populares, un impulso enorme. Producción nacional, apertura de salas. En fin, masificación de la oferta cultural.
Fue en ese marco, que se inauguró el Cine Teatro ¨EL PLATA¨ en el barrio de Mataderos. Una verdadera pieza única de Art Decó que proponía un gran cine lejos de los grandes cines. Un lugar con capacidad similar al Gran Rex de la Avenida Corrientes, pero anclado en plena barriada popular para brindar acceso al séptimo arte a los trabajadores y sus hijos.
Es difícil hoy imaginar un cine cuya boletería no se parecía a las ventanillas de un banco que hace descuento con la gran tarjeta de crédito, pero El Plata era un cine que, esencialmente, cumplía un rol social importantísimo, abriendo sus salas para beneficio de causas de importancia barrial y dando participación a cantidad de artistas populares.
Cerrado
En los años 90, el viejo cine vio cambiar los hábitos de la sociedad en la manera de ver cine. Comenzaba la costumbre de ver las últimas novedades o los clásicos en la cama o en el living, televisor o (más recientemente) plasma mediante. Aparecía el VideoClub.
También vio con tristeza cómo todos los paradigmas que alumbraban en su época de resplandor, se desmoronaban para dar paso a la cultura neoliberal y cómo el cine de la otra cuadra se transformaba en supermercado chino y otros en iglesias del reino de un dios brasilero. No pudo resistir más. Entrando en los años noventa se cierra el cine como un símbolo del clima de época. El individuo sobre el colectivo. Se preparaban las premisas para el paso de la pantalla grande a la computadora vía YouTube, al DVD, a los reproductores portátiles, mp4 o el celular.
Parece que vuelve
No era para siempre. El país empezaba el milenio con el estallido de una crisis social sin precedentes que puso en cuestionamiento esos paradigmas que terminaron con lo nuestro. Con casi todo lo nuestro, desde YPF hasta el viejo cine, desde Gas del Estado hasta el almacén de Tito.
Fue con ese impulso que los vecinos se empezaron a juntar, tal vez por esa mezcla de nostalgia y bronca renovada, al pasar por el edificio abandonado habrá nacido la idea. Juntaron 5.000 firmas y empezaron una serie de gestiones para que el gobierno porteño (Aníbal Ibarra entonces) comprara el cine para reabrirlo y construir un centro cultural. La lucha dio sus frutos y se logró la compra, pero un letargo lento dilató las obras.
Ni Ibarra ni Télerman hicieron nada, pero con Mauricio, con Mauri, las cosas cambiaron. En el cine se colocaron carteles de obra… pero no para la construcción de un Centro Cultural, no para la reapertura del cine, sino para poner allí oficinas de la burocracia gubernamental del Pro. El cine empieza a ser destruido por Macri. Se robaron las butacas, rompieron los techos y demolieron el escenario y los camarines. La comisión de vecinos hizo presentaciones en la Legislatura, en la comisaría, en todos lados, y logró frenar la barbarie. Pero lo hecho, hecho está.
La pelea por el cine la ganan los vecinos, que no estuvieron solos, porque en el camino se fueron rodeando de más gente, de los comerciantes del barrio, de los estudiantes de Bellas Artes, de artistas y del INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales) que nombró al cine ¨De interés audiovisual¨ y brindó su apoyo a la comisión.
Finalmente, se le torció el brazo a Macri y la Legislatura definió que El Plata será Centro Cultural por la lucha de todos.










Muy buena reseña, y las fotos son muy buenas. Felicitaciones a todos los que pelearon por este estacio para que los vecinos puedan disfruta de el. Dan ganas. Salud!
Hola Lu, proximamente subiremos el audiovisual sobre la recuperación del cine, gracias por visitar Hamartia y por dejar tu comentario
Me gustaría mucho ver el documental. Ya pasó casi 1 años desde que prometieran subirlo.