UNITED COLOR OF KALKETTON
El señor Kalketton
Cuando era un joven aventurero me vine a pasar unas vacaciones a Bariloche, bien lejos de mi Alemania querida. La excusa era visitar a mi tío Erich, que se había venido a vivir a principios de los cincuenta a causa de unos problemas que en este momento no pienso explicar. Apenas pisé tierra quedé maravillado por los hermosos paisajes de este recóndito lugar; las voluptuosas montañas siempre cubiertas de nieve y los extensos lagos reflejándolas bajo el sol del atardecer. Era un lugar extraordinario, la naturaleza en su esplendor, algo tan bello que todo el mundo debería tener el derecho de poder contemplar al menos 5 minutos en su vida. Y a la belleza del paisaje se le suma la hospitalidad y la bondad de la gente que lo habita. Imposible no enamorarse de un lugar así, por eso no dudé un segundo en venirme a vivir aquí. Con el tiempo, mi fascinación y encantamiento por esta hermosa Patagonia fueron creciendo a tal punto que no imagino mi vida en otro lugar.
Sin embargo hace un tiempo que me vengo preocupando por el tratamiento que están recibiendo estos paisajes. Hace varios años que recibimos la visita de turistas de baja gama, conocidos como mochileros, que lo único que hacen es ensuciar la tierra con sus restos de mate y las 4 latas de atún que traen para pasar 15 días. De vez en cuando tengo que echarlos cuando se meten ilegalmente a nadar en mi lago o acampar en el terreno que con gran esfuerzo pude comprarle a un funcionario corrupto dispuesto a vender los calzones de su vieja a cambio de un gramo de cocaína de mínima pureza. Todos estamos de acuerdo en lo bello del paisaje pero ninguno respeta la propiedad privada. En verano he pasado tardes enteras disparándoles a los diversos hippies que osaban cruzar el alambrado para pegarse una ducha rápida en el lago que atraviesa el valle cuyas escrituras están a mi nombre. Ya tengo suficiente con la tribu mapuche que quedó encerrada en la parte norte del terreno; gracias a dios son buenos en el arte de la costura y así les cobro una especie de alquiler con el trabajo de sus manos, todos salimos ganando. Pero esta gente que viene con sus barbas y sus mochilas cruzadas tiene una visión errónea del concepto de propiedad. Son los que vienen de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Yo me pregunto para qué vienen, ¿no se dan cuenta que acá tenemos un monumento al gran general Roca en pleno centro cívico? Son zurditos que se quejan cuando desalojan una familia de la casa que estaban ocupando. Para ellos todo es de todos, como si fuéramos la sucursal continental de Cuba (habría que avisarles que ese puesto ya está ocupado por Venezuela). ¿Por qué no hacen como yo? Consíganse un funcionario que les venda a buen precio unas cuantas hectáreas de este paraíso y listo; de última unos pocos metros cuadrados para vivir. Pero no, es más fácil obtener las cosas protestando y llorando.
No sé si la situación va a cambiar. A mí entender, Macri debería seguir imitando el ejemplo del general Roca para terminar con los negros que molestan en la ciudad. Yo, por el momento pienso seguir disparándole a cualquier pobre que se meta en mi propiedad. Eso es realmente pro.
P.D.: esta columna está dedicada a mi tío Erich Priebke
DIFERENCIAS ENTRE EL TURISTA COMÚN Y EL TURISTA HIPPIE
TURISTA COMÚN / TURISTA HIPPIE

• Se alojan en los hoteles y cabañas de la ciudad / Tiran una carpa en cualquier lugar, incluso en los jardines de algunas casas.
• Prueban todos los productos regionales de cada lugar que visitan / El único producto regional que les interesa es el porro de El Bolsón.
• Comen los productos típicos de la zona: ahumados, ciervo, jabalí / Se alimentan de las latas de atún que se roban en el mercado y de los pajaritos u otros animales que hayan en el camping.
• Se amontonan a comprar chocolates de la Abuela Goye / Se amontonan a comer las muestras gratis que ofrecen algunas chocolaterías.
• Alquilan botas y todo el equipo para esquiar en la montaña / Se roban unas zapatillas de lona para no caminar descalzos.
• Gastan los últimos pesos para comprar regalos para su familia / Piden guita en el centro cívico para comprarse el pasaje de vuelta.









Felicitarlos por la fiesta! Creo que mas haya de la diversion, lograron que muchas personas esten ahi interesandose por lo mismo, mirando las mismas cosas, tratando de repensar algunas cuestiones, por al menos durante ese momento… Aunque estoy segura de que todos nos fuimos con ganas de modificar, de hacer saber, y defender.
Gracias!
El placer es mio, y no parte de un hedonista nato el comentario, sino de alguien a quien alguna vez le contaron de un proyecto asi, y hoy lo ve hecho carne.
Lo bueno de no ir al mundial, va a ser que tendré mas tiempo para leerlos.
Al fin llegué, son un deleite
Mis saludos mas fraternos
Nacho
Felicito Señor Kalketon su valentía de hacer valer el primer derecho, el de la propiedad y de mantener el buen orden de civilidad que la Argentina necesita.
Muy buen numero … muy buenas notas…. Falta una…
Ahí tenés, Leo! Entrevista a Olga Curipán / Ruka Kimun Mapuche . La nota, excelente. Medio goma el entrevistador, pero así es la vida. Ja. Salute (me tenia que desquitar)
ahhahaha muy bueno!! no se con cual delos dos personajes es peor sentirse identificado!!!!
creo q me quedo con el hippie.