Gran cuñado, plagia la vida de Carlín.
GRAN CUÑADO, EL GRAN PLAGIO
Dicen altos jerarcas de Telefé que a la única persona que le tiene miedo Marcelo Tinelli cuando sale al aire con Gran Cuñado no sería ninguna figura política sino al galán de todos los tiempos, el Gran Carlín –se dice que hasta le robó las iniciales GC de su programa. Es que a diferencia de lo que creen todos sobre una supuesta parodia de Gran Hermano hecha con políticos, el Gran Cuñado no es ni más ni menos que un plagio a otro programa de antaño del que supe participar como creador y como integrante; que aunque nunca haya salido al aire germinó idea inicial del Gran Cuñado o Carlín, como quieran decirle. Quizás los primeros en plagiarlo fueron los de Endemol, al crear GH pero es una duda razonable que sería muy difícil de demostrar en un juicio. Sin embargo la parodia de Gran Cuñado hecha sobre Gran Carlín es algo que varios magistrados consideran posible debido a la gran cantidad de evidencia que tengo en mi brazo izquierdo. Esta es una historia que ni Rial ni Catalina Dlugui se animan a desenmascarar luego de los jugosos sobornos que en su momento les dio Claudio Villaruel y que ahora continúa pagando el Chueco Suar.
Corría el año 1992 cuando en los Estudios de Telefé se estaba filmando uno de los últimos capítulos de Amigos son los Amigos. Luego de la última toma, me quedé charlando con Paco y Manija y una línea llevó a la otra y una botella de whisky llevó a la otra. La cosa es que nos pasamos los tres encerrados una semana tomando y tomando mientas nos divertíamos haciendo boludeces e imitaciones (la mejor imitación fue sin dudas la que hizo Manija de Arturito, el robotito de la Guerra de las Galaxias). Imagínense que en una semana entera sin dormir alcanza para hacer imitaciones de presidentes, políticos, actores, futbolistas y astronautas. No recuerdo bien por qué no queríamos salir del estudio, quizás fuera la nostalgia de terminar tan exitoso ciclo televisivo, pero varios fueron testigos de esos 7 días de locura humana/actoral. Y uno de esos testigos fue un joven Marcelo Tinelli que por aquellos años andaba relatando bloopers por la medianoche del canal tratando de poner de moda la palabra “gomazo”, hoy utilizada para referirse a personas que son muy difíciles de soportar, como los integrantes de su programa. Algunos de esos videos sobrevivieron en manos de personas que luego de los años trataron de chantajearme pero que gracias a dios sólo serán vistos por los jueces que intervengan en el jucio que estoy por entablar con Ideas del Sur. Si hasta el imitador de Scioli tiene un mayor parecido con mi parálisis que con la mano dura del campeón argentino de off shore y la imitación de Alfredo De Ángelis no es más que una simple copia de Paco imitando a Landriscina. Pruebas me sobran para demostrarlo en un juicio. Por el momento estoy esperando un arreglo por izquierda para que me ofrezcan una buena cantidad de guita que me permita operarme de esta enfermedad chotísima que me impide rascarme las bolas como dios manda.




